Jueves, 21-08-08
ABC
SEVILLA Investigadores del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (Irnase), adscrito al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), trabajan en nuevas técnicas de diagnóstico de los procesos de biodeterioro del patrimonio monumental, así como en el control de las comunidades microbianas que afectan a su conservación.
Según la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, el estudio microbiológico, dirigido por Cesáreo Sáiz Jiménez, se divide en tres actuaciones. En primer lugar, los investigadores aislan y cultivan microorganismos que ya habitan en el monumento, creando una base de datos. Por otro lado, el grupo de investigación identifica las especies que forman la comunidad mediante el análisis del ADN presente en las muestras y, finalmente, caracterizan la fracción de microorganismos metabólicamente activos mediante el estudio del ARN.
La combinación de estos tres procedimientos y la caracterización de una especie mediante aislamiento y demostración de la presencia de su ADN y ARN en el objeto o monumento a estudiar, llevó a estos investigadores a determinar qué especies deben ser objeto de particular interés en la adopción de medidas de control.
Para realizar este estudio, el Irnase ha aplicado técnicas moleculares para conocer la composición total de las comunidades microbianas presentes en los procesos de biodeterioro. Además, algunas de las herramientas usadas en la investigación han sido objeto de desarrollo y patente por el propio equipo investigador.
Asimismo, mediante este estudio, este grupo de investigadores sevillanos pretende la optimización de los procesos de conservación y restauración, ya que, mediante la metodología empleada, están en condiciones de evaluar la idoneidad y efectividad de los procesos de eliminación y limpieza de objetos de interés cultural y monumentos. Según Cesáreo Sáiz, «es posible caracterizar la comunidad microbiana existente en un objeto biodeteriorado, efectuar un seguimiento del proceso de limpieza mediante la aplicación de biocidas, determinar el efecto de estos sobre la comunidad, su duración a corto, medio y largo plazo y alertar sobre nuevos procesos de recolonización y biodeterioro».

