
El hotel, cuyas obras fueron paralizadas por este mismo juez en febrero de 2006, fue protagonista de una acción de Greenpeace en noviembre de 2005, que dejó pintado en su fachada «Hotel ilegal». ABC
Actualizado Sábado, 06-09-08 a las 20:04
Un juzgado de Almería ha anulado la licencia municipal de obras del hotel El Algarrobico y ha remitido la causa a la Fiscalía al apreciar en la Junta y en el Ayuntamiento de Carboneras indicios de la comisión de delitos de prevaricación y contra la ordenación del territorio.
El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 2 de Almería obliga al Ayuntamiento a revisar de oficio la licencia de obras concedida el 13 de enero de 2003 a la promotora Azata del Sol al incurrir ésta en una «infracción urbanística muy grave, pues la construcción afecta a suelo no urbanizable de especial protección», según recoge el fallo.
El juez Jesús Rivera ordena remitir el recurso al Ministerio Fiscal para que dirima la presunta comisión de delitos de prevaricación administrativa y contra la ordenación del territorio por parte de la Junta de Andalucía y del Consistorio de Carboneras, gobernado por Cristóbal Fernández (PSOE).
«Abulia y desidia»
Argumenta el juez esta decisión en la «abulia y desidia» de ambas administraciones en la «defensa del interés general en cuanto al respeto de la normativa de costas y de medio ambiente», así como en la «anuente conducta del ente autonómico con esas vulneraciones del ordenamiento jurídico, que se concretó en la burda maniobra» de modificar la planimetría del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Cabo de Gata-Níjar.
El juez considera probado que el sector sobre el que se alza el hotel estaba catalogado en dicho plan como protegido, si bien la Junta «modificó la planimetría» e incluyó el paraje como zona D2, referida a áreas urbanizables, para «de forma clamorosamente contraria» a la Ley adaptar el PORN a las Normas Subsidiarias de Carboneras. Así, mediante «tan reprochables métodos», la Junta «no solamente no ejercitó sus potestades y facultades en defensa del medio ambiente», sino que «orilló» la aplicación de las limitaciones de usos que imponía el Plan de Ordenación.
La acusación contra las administraciones de amparar la construcción del complejo se extiende también a la Ley de Costas, que fijó para el hotel una franja de servidumbre de protección de 100 metros y no de 20 como defendía el Consistorio, ni de 50 como sostuvo en el proceso la Junta.
El Ayuntamiento «tenía perfecto conocimiento hace ya veinte años» de que la servidumbre era de cien metros y no cumplió, dice el juez, con el mandato de adaptar el Plan Parcial a la normativa de Costas. «Pero si el Ayuntamiento no cumplió con el mandato legal, tampoco lo hizo la Junta», agrega el fallo, que añade que la Administración andaluza «mostró una actitud pasiva y condescendiente con las infracciones contra la normativa sectorial de Costas, permitiendo» que se iniciase la construcción
La sentencia considera «incontestable» que el terreno sobre el que edificó el hotel se ubica en espacio protegido no urbanizable, incompatible por lo tanto con el uso urbanístico, y coincide con la Audiencia Nacional y con el Tribunal Supremo en la idoneidad de que la franja de protección para el Algarrobico sea de cien metros.
El Ayuntamiento de Carboneras, se mostró disconforme y anunció su intención de interponer un recurso de apelación.
Reacciones a la sentencia
El presidente de la Junta, Manuel Chaves, dijo al respecto: «No me voy a quedar con los adornos» del fallo, en referencia a la presunta comisión de la Junta en delitos de prevaricación administrativa y contra la ordenación del territorio. Y añadió que si el juez insta a la Fiscalía a investigar estos hechos «respeto la decisión».
Apuntó, en cambio, que prefería ir «al fondo» del fallo y destacó que éste es consecuencia del recurso interpuesto por los ecologistas y la Junta, por lo que entiende que «el fallo nos da la razón». Además, dejó claro que «todo aquello que acelere el derribo del hotel» coincide con la voluntad de la Junta.
El diputado del PP por Almería Rafael Hernando, por su parte, pidió que se depuren las responsabilidades políticas contra el alcalde de Carboneras pues «todo el mundo sabe que la concesión de la licencia y las exenciones que en su día se realizaron huelen muy mal».
En idéntico sentido se pronunció el coordinador de IU,Diego Valderas, que pidió la dimisión del regidor de Carboneras y pidió que se depuren responsabilidades.
Greenpeace, Salvemos Mojácar y Ecologistas en Acción se mostraron satisfechos y pidieron la demolición del hotel.


