Publicado Sábado, 06-09-08 a las 08:22
El jueves todo estaba pactado a la una pero la firma final no se produjo hasta las cuatro. ¿Los motivos? Hubo un problema con la logística de los faxes de Jabugo y el orden de la firma. ¿Quién lo hacía primero? Al final, Lopera transigió y estampó su rúbrica. Luego había que traducir los contratos renovados, ya que fueron cambiados durante la larga negociación. No hay porcentaje de venta futura porque los dueños del club árabe no se plantean vender, sólo comprar. Éstos, con tratamiento real siendo jeques en toda regla, no aceptaban un no por respuesta ya que nadie osa negarles nada en su país. El tacto era fundamental. Al final, todos contentos. Los emisarios béticos, González Flores (gerente), Rodríguez Sacristán (abogado y consejero) y Vianna (intermediario y alma máter de una operación redonda) regresarán mañana con los deberes cumplidos: 10,5 millones al contado, 500.000 euros que paga Sobis por un adelanto y otros 500.000 del mecanismo de solidaridad.


