José Miguel Luque, concejal del PP, durante su comparecencia de ayer exponiendo documentación. ABC
Publicado Sábado, 13-09-08 a las 07:25
El análisis llevado a cabo, no sin dificultades, al no facilitársele copia de los expedientes completos, de los contratos del Ayuntamiento a la empresa de David Domínguez Silva, primo de Francisco Manuel Silva, concejal de IU y delegado de Juventud y Deportes, sigue dando que hablar sobre las conexiones familiares en la Corporación municipal.
Ayer, el concejal del PP José Miguel Luque dio a conocer que en los dos contratos que el área de Juventud suscribió con la empresa de primo de Silva, a la sazón responsable del área, hay irregularidades.
El primer caso hace referencia al contrato suscrito por Juventud con Arecón Eventos para la realización de un espectáculo de la compañía cubana «La colmenita». El importe del contrato, 63.000 euros, hubiera obligado a la realización de un concurso según la Ley de Contratos, pero se recurre, explicó Luque, a una excepción en la misma, cuando por razones técnicas o artísticas relacionadas con la protección de derechos exclusivos tan sólo pueda encomendarse el objeto del contrato a un único empresario, para llevar a cabo una «adjudicación a dedo».
Lo curioso aquí es que David Domínguez Silva, titular de la empresa Arecon, en cuyo objeto social no figura la de representación de compañías de teatro, se hizo representante apenas mes y medio antes de celebrarse el espectáculo, el 2 de noviembre, y en el expediente figura un documento de «La Colmenita» en la que esta compañía hace constar que Arecon es su representante en el 17 de diciembre y el 2 de enero. Este hecho es extraño no sólo para el PP sino también para el viceinterventor municipal quien, según el texto recogido por el concejal popular ya que el Gobierno municipal no le facilitó copia, destaca que no está «debidamente documentado en el expediente, si la empresa ostenta estos derechos con carácter permanente o bien los tiene sólo para el evento contratado. Sin esta acreditación, la calificación otorgada podría no resultar adecuada, pues el objeto del contrato ya no sería la realización del espectáculo, sino la contratación de determinados artistas incluidos en la programación, objeto asumible en el apartado 26 del art. 206, como contrato de servicios de esparcimiento, culturales y deportivos, ya que se recomienda la contratación de determinados artistas cuyos derechos de autor puede no gestionar a priori (lo que constituye una mediación en materia de espectáculo). En consecuencia debería ser a este régimen jurídico al que se someta el contrato debiendo adjudicarse por concurso».
Para el PP, los responsables de Juventud pasaron por encima de este informe para contratar a la empresa del primo de Silva, «después dirán —apuntó Luque— que no hay trato de favor y que nosotros mentimos».
Pero este expediente no es el único que da cuenta de ese trato de favor con la empresa del primo del delegado de Juventud en el Ayuntamiento y concejal de IU. En ese área se adjudicó otro contrato a Arecon, uno relativo al programa de alfabetización cubano «Yo, si puedo». Se le adjudicó directamente a Arecon por 11.999 euros, es decir 21 euros por debajo de la cifra, 12.020 euros, que obliga al Ayuntamiento a convocar un concurso público de ofertas. En este caso no se acredita la justificación de la contratación y además no se promueve el concurso que podría permitir conocer si esa cantidad corresponde a los precios de mercado, ya que sólo se tiene el precio de una sola empresa y una mayor concurrencia de ofertas podría suponer un ahorro para las arcas municipales.



