Alfredo Sánchez Monteseirín y Antonio Rodrigo Torrijos, accediendo en la mañana de ayer al Salón Colón del Ayuntamiento para presentar el servicio 072 KAKO RANGEL
Actualizado Jueves, 25-09-08 a las 20:42
Lejos de pasar el trance en silencio y así enfriar el ambiente, tanto el alcalde de Sevilla, el socialista Alfredo Sánchez Monteseirín, como el portavoz de IU y primer teniente de alcalde, Antonio Rodrigo Torrijos (IU), salieron ayer en defensa del dimitido Francisco Manuel Silva, ya ex concejal. Ambos, cabezas visibles del Gobierno municipal, ensalzaron su figura, su «honestidad» y su entereza por haber renunciado al acta, criticando a la oposición, a la «campaña mediática» en su contra y, como era obvio, eludiendo referirse al amplio listado de irregularidades que ha dejado tras de sí el que fuera edil.
Las declaraciones más contundentes, también como era previsible, fueron las de Torrijos, quien reiteró que «no ha habido ilegalidad alguna» y que Silva «ha respondido varias veces ya a todo lo que se le ha preguntado al respecto». «Otra cosa es no estar de acuerdo con su respuesta, pero ha dado todas las explicaciones, aunque se siga diciendo que no habla», indicó el portavoz de IU, que sí dedicó mucho más tiempo que el usado para aclarar las contrataciones irregulares para cargar con dureza contra «el PP y los grupos de presión, que no demuestran nada y sólo pretenden crear una permanente y orquestada confusión en la que persigue dar imagen de que esto está fatal y de que la ciudad está ingobernada».
En esta línea, Torrijos fue incluso más allá. «He vivido muchos tipos de crisis y conflictos de todo tipo, pero no recuerdo tamaña desfachatez, inelegancia y brutalidad con la que el portavoz del PP, Juan Ignacio Zoido, ha tratado este asunto», algo que justificó en que «cuando se han producido dimisiones anteriores, o se marca el silencio o se le desea suerte al dimisionario», pero en el caso del portavoz popular «se ha roto toda la norma con una actitud grosera, agresiva y sosteniendo un modo de entender la política que degrada a la propia política, que seguramente es lo que busca».
«Nos va a fusilar»
El concejal de IU subrayó que «no hay constatación fehaciente que permita que en las denuncias del PP deba intervenir la Justicia, pero en vez de reconocerlo, el PP se lanza a otra ofensiva y anuncia una querella». «El PP nos va a fusilar», apostilló, criticando que Zoido «acusa hoy de corrupción y se queda tan campante, pero está cometiendo un presunto delito, pues si tiene datos debe ir al juzgado. Que vaya, que vaya, si luego nunca hacen nada de lo que dicen...».
Ante esto, reclamó «una alianza democrática» con el objetivo de «evitar la vorágine y el fangal en las que el PP está introduciendo la vida pública de la ciudad y de acabar con esta espiral en la que estamos absolutamente indefensos», todo ello «sin demostrar nada, en una permanente y orquestada confusión para dar imagen de que esto está fatal».
«Ni el PP ni los grupos de presión van a impedir que este gobierno acabe el mandato y cumpla su proyecto programático», añadió con vehemencia y elevando el tono, para luego destacar que «el colmo en esta fuga imparable hacia adelante y antidemocrática es que el PP va a querellarse contra Silva, por lo que lo próximo ya es sacarnos al amanecer del Ayuntamiento y llevarnos a una pared».
Además, Torrijos remarcó que la dimisión de Silva no da la razón a la oposición», criticando que «no está en la cultura de la derecha considerar la dimisión como un acto de generosidad política para que se clarifique el panorama y evitar que la fuerza política sea golpeada brutalmente». «Silva no ha reconocido nada pues de nada se le ha acusado —agregó—, sino que políticamente ha considerado que tiene que dimitir ante esa estrategia de la derecha, que permanentemente viene pidiendo lo que no practica, pues en el PP no dimite nadie».
«Con sus errores y aciertos»
También el propio alcalde aludió a la marcha del delegado de Juventud y Deportes, cerrando filas con su socio de gabinete en el apoyo mostrado al dimisionario. «Con sus errores y sus aciertos, este chaval tiene más talla moral que muchos de aquellos que han querido denostarle de manera innoble durante mucho tiempo», llegó a decir Monteseirín, quien insistió en que, pese a todo, «la gobernabilidad de la ciudad está plenamente garantizada. Existe mucho ruido en la calle, pero no hay en absoluto ningún problema de gestión».
Sí admitió el regidor que esta dimisión «no es un plato de buen gusto», aunque insistió en que «no va a afectar la gobernabilidad» y en su tesis de que las acusaciones «no tienen ningún fundamento».
Alianza «para enchufados»
Desde el PP, por su lado, se replicó a IU que «la alianza que hace falta es la que saque la corrupción del Ayuntamiento y no una contra el partido que ganó las elecciones».
El edil Beltrán Pérez señaló que la petición de alianza de Torrijos «sólo será secundada por ellos, sus enchufados y los que se benefician de la corrupción, ya que ningún ciudadano apoyará un llamamiento dirigido a consolidar la corrupción y la falta de honestidad en la gestión del dinero de todos los sevillanos».


