
La densa circulación es habitual en los puentes que unen el Aljarafe con Sevilla. RAÚL DOBLADO
Publicado Domingo, 28-09-08 a las 08:11
El Aljarafe soporta una de las mayores concentraciones comerciales de Sevilla, pero sigue con las mismas infraestructuras de hace quince años. De hecho, en un radio de 5 kilómetros hay seis centros comerciales (San Juan, Camas, Mairena y Castilleja), tres parques comerciales (Camas y Tomares) y dos polígonos industriales (El Manchón y Pisa) que también tienen tiendas de decoración y moda, así como ocio (restauración). A ello hay que sumar decenas de grandes superficies (tiendas de entre 1.000 y 2.500 metros cuadrados) del Aljarafe no ubicadas en centros comerciales, así como el parque comercial Cavaleri, que abrirá sus puertas a final de 2009 en San Juan, junto al Pisa.
Sin transporte alternativo al coche, la alta densidad comercial del Aljarafe provoca continuos atascos de tráfico en horas puntas y fines de semana. No en vano, la equipación comercial del Ajlarafe suma 125.000 metros cuadrados, casi el 23% de la existente en la provincia. La patronal Aprocom cita como «puntos negros de tráfico» Ikea y Airesur en la A-49, Carrefour y Decathlon de Camas, El Manchón en la SE-30 y Carrefour de San Juan, entre otros.
Ni transporte público
Desde que acabó la moratoria comercial en 2003, la Junta autorizo en la provincia de Sevilla 29 nuevas grandes superficies, 10 de ellas en el Aljarafe: Gines, San Juan de Aznalfarache (2), Bormujos, Espartinas, Tomares, Camas, Pilas, Castilleja de la Cuesta y Mairena del Aljarafe, según datos de la Confederación Española del Comercio (CECA).
Estas nuevas aperturas se han producido, según denuncia Aprocom, sin haber dotado a esta comarca de nuevos accesos (rotondas, tuneles, puentes, SE-35 o SE-40) ni transporte alternativo (tranvía, tren de cercanías, Metro o autobuses) ni suficientes plazas de aparcamiento (una ratio razonable en el sector es de 1 por cada 14 metros cuadrados de Superficie Bruta Alquilable). Ello, unido a un desarrollo residencial sin infraestructuras en el Aljarafe, provoca a menudo atascos que dejan atrapados a clientes y vecinos de las urbanizaciones aledañas.
Carlos Alarcón, secretario general de Aprocom, explicó que los comerciantes no están en contra de las grandes superficies ni de los centros comerciales «siempre que no se perjudique a nadie», desde los pequeños comerciantes a los residentes de la zona. «En el centro comercial Carrefour de San Juan se da el caso de que tienen prioridad los clientes que quieren entrar en el centro comercial antes que los vecinos de la zona que quieren ir a Sevilla, lo que ha provocado las quejas de los residentes», explicó Alarcón.
Alarcón cuestiona el actual sistema de concesión de licencias de grandes superficies de la Junta. «Cuando el proyecto Ikea y Airesur estuvo en exposición pública Aprocom planteó por escrito que la A-49 estaba saturada y que provocarían atascos si no se contemplaban accesos alternativos. Los promotores presentaron un plan de impacto en el tráfico. ¿Qué clase de estudio se hizo que no preveía lo que ha pasado y cómo lo aprobó la Junta? Los informes de impacto de tráfico deberían hacerlo instituciones objetivas y no empresas privada contratada por las propias promotoras», añadió. «La empresa que ocasiona el atasco debe costear las soluciones y no las administraciones con dinero de los contribuyentes», puntualizó Alarcón, quien opina que el caso de «Ikea tiene ahora mala solución por muchas rotondas que se hagan».
Soluciones, «caras y difíciles»
Por su parte, Rosa Madrid, socia de la consultora Knight Frank España y especialista en centros comerciales, explicó a ABC que «es inevitable que todos los centros comerciales con éxito tengan atascos en determinadas fechas». No obstante, precisó que si los atascos son diarios «es que algo no está bien pensado, aunque también es verdad —matizó— que no todo es previsible y hay veces que un centro comercial se congestiona más de lo esperado». Al respecto, declaró que «quizá el problema es que se analiza mucho el lugar de ubicación y el proyecto, sin pensar que los accesos son insuficientes».
«Los problemas de acceso hay que solucionarlos antes de abrir el centro comercial porque, a posteriori, cualquier solución es cara y difícil», manifestó esta socia de Knight Frank, quien aconseja «que todos los proyectos tengan claro qué accesos y salidas tendrán, así como quién los financiará y en qué proporción».
A su juicio, «un centro comercial no debe estar dimensionado sólo para un 14 de junio, sino para un día de máxima afluencia de clientes, como Navidades, rebajas o fines de semana. Por otra parte, es importantísimo analizar no sólo los accesos, sino la salida de clientes. La recomendación es dos entradas y dos salidas».
Asimismo, cree vital que las plazas de parking estén en función del tamaño y la oferta del centro comercial. «Por ejemplo, los centros comerciales con cine deben tener más plazas porque hay una hora en la tarde en la que coinciden los clientes del supermercado y de la moda con los del cine».
«No parking, no business»
Por su parte, Gonzaga Gayán, director de Agencias de Atisreal, achaca a la mala planificación de los proyectos los atascos que generan muchos centros comerciales. «Los centros comerciales —dijo— tienen que tener una vocación de servicio y no de perjuicio a los ciudadanos». En cuanto a la financiación de esos accesos, considera que «deben ser financiados por los promotores y la Administración, pues benefician a empresarios y ciudadanos».
En lo que respecta a las plazas de aparcamiento, afirma que éstas nunca deben ser insuficientes, ya que «los aparcamientos son vitales en los centros comerciales. De hecho, los americanos dicen “no parking, no business”. Es verdad que hacer plazas de aparcamiento es caro y que en la mayoría de las ocasiones no se cobra por su uso, pero los empresarios deben ver esa inversión como un componente variable de la renta de los centros comerciales».



