Publicado Domingo, 28-09-08 a las 08:11
El catedrático de Urbanística y Ordenación del Territorio de la Universidad de Sevilla, Luis Recuenco Aguado, al frente del grupo de investigación HUM-710 ha publicado un informe rotundo desde su título «Frente al Potaus» que desenmascara el fracaso de la Junta de Andalucía a la hora de planifi car de forma objetiva la ordenación del territorio de la aglomeración urbana de Sevilla.
Es más, la publicación declara abiertamente la ilegalidad del documento que prepara la Junta, cuarto intento en 35 años para definir el área metropolitana, e insta a la administración a empezar de nuevo.
Entre otros aspectos, el informe denuncia que el planeamiento que desarrolla actualmente la Junta otorga privilegios a municipios políticamente afines sin ninguna consideración urbanística y discrimina a otros. Basta un dato: Los municipios gobernados por el PSOE tienen un ratio de 555 metros cuadrados por cada nuevo habitante en el reparto de nuevas áreas de actividad, un 17,3 veces más que los municipios de otro color político. De la misma forma reparte las 39.200 viviendas de las consideradas «áreas de oportunidad» exclusivamente entre municipios gobernados por el PSOE.
A pesar de que la Ley estatal, la autonómica de ordenación del Suelo o el Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía exigen al Potaus satisfacer las necesidades de los municipios según los crecimientos previsibles, difícilmente puede acometer este mandato cuando, explican los expertos, «debe ser el único plan metropolitano del mundo que no especifica la población y dinámica de los municipios que la integran».
Si a esta discriminatoria fórmula de ubicación de desarrollos residenciales y productivos se añade la total falta de compromiso de la Junta por asumir infraestructuras que aseguren los desarrollos es fácil explicarse la realidad actual del Alajarafe.
El Potaus carece de estudio económico-financiero y de programación y desvincula a la Junta de todo compromiso de inversión por lo que difícilmente podrán programarse y ejecutarse de forma ordenada los futuros crecimientos urbanos.
Los redactores del informe advierten de que la Consejería de Obras Públicas no ha ejecutado prácticamente infraestructuras de transporte desde 1992, y se plantean si por ello debería haberse paralizado el desarrollo metropolitano de los últimos 16 años. Por tanto, no es díficil encontrar culpables a los atascos diarios.


