Miércoles, 01-10-08
L.G.
SEVILLA. Un hombre de 47 años, identificado como A.C.M., para quien el fiscal pide once años de cárcel, negó ayer haber violado durante trece años -desde los tres a los dieciséis años- a una niña a la que su esposa cuidaba en ausencia de sus padres, delito del que, según destacó ayer su abogado, no hay pruebas, por lo que se trata de «un testimonio contra otro».
El juicio comenzó ayer a puerta cerrada en la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla.
Su letrado, Fernando Parra, aseguró que el acusado, según los testigos que han declarado en la vista, «llevaba una vida familiar normal» y dijo que «no hay ninguna prueba física» de los supuestos abusos. Además, en el entorno de ambas familias en Dos Hermanas «nadie sospechaba que fueran ciertas esas acusaciones».
Los abusos, según el fiscal, cesaron cuando la ya adolescente «tomó conciencia de lo que realmente pasaba» y empezó a eludir a su agresor.

