GLORIA GAMITO
SEVILLA. Flanqueada por Ángel Bordas, presidente del Foro Sevilla Nuestra, y Ángel López Hueso, presidente de la Asociación de Vecinos del Pumarejo, Conchita Rivas, presidenta de Bermejales 2000, se mostraba ayer exultante explicando la victoria del barrio tras la sentencia del TSJA que da la razón a los vecinos después de cinco años de lucha.
Rivas comentó que el Ayuntamiento ha vulnerado la legislación urbanística, ya que el suelo de la parcela que querían destinar a mezquita en el PGOU aparecía como Suelo de Interés Público y Social, SIPS de sistema local: «No era para dotaciones generales como una biblioteca o una universidad, sino para dotaciones básicas del barrio. ya que después de 14 años seguimos sin IES, sin centro cívico, aunque en los mandatos de 1999 y 2003 el alcalde se comprometió por escrito a construirlo en el contrato programa, sin comisaría, sin mercado de abastos, guardería o biblioteca». Se felicitó de la lucha vecinal porque, dijo, «Si no apelamos y acatamos la sentencia del Juzgado número 4, la mezquita estaría hecha».
Explicó que los vecinos de Los Bermejales no tenían nada en contra de la mezquita ni tampoco en contra de la Comunidad Islámica: «Nuestra protesta era contra la Gerencia por vulnerar la ley y ceder suelos públicos del barrio». También criticó que a los vecinos les ocultaron la construcción y se enteraron del proyecto por la prensa, mientras que siete días después del acuerdo se cambió la calificación del solar y pasó de suelo SIPS a ser Patrimonio Municipal: «Ellos mismos se han contradicho y en una ocasión lo citan como Patrimonio Municipal y en otra de dominio público». Con ironía dijo que a los vecinos les cuesta mucho conseguir algo y Malik Abderramán Ruiz envío una carta en diciembre de 2003 solicitando suelos para la mezquita y le contestaron en febrero. Comentó lo que pasó en la primera reunión que tuvo con Emilio Carrillo, entonces delegado de Urbanismo, sobre la mezquita: «Dijo «que te conste que la mezquita se hace» y yo le dije «se hará o no se hará»». Destacó la labor del abogado de la Asociación, Manuel Clavero Arévalo, recordando a los vecinos «que contribuyan porque hay que pagarle».
Señaló que la sentencia dice a los políticos que aprendan a gobernar en democracia y escuchen a los vecinos, y criticó que a ellos no se les ha dado la oportunidad de ser escuchados y «encima nos han insultado». Tras criticar la marginación y el agravio comparativo a la que tiene sometido al barrio el Distrito La Palmera-Bellavista, comentó que esta es la tercera victoria de Bermejales 2000 sobre el Ayuntamiento tras asuntos como lograr que no se hicieran el barrio las viviendas de los 56 chabolistas y que se desestimara el macro centro de servicios sociales para 33 barrios. También aseguró que el no tener afiliación política le ha cerrado muchas puertas. Rivas asñadió que toda lucha tiene su recompensa y que ella, que nació en la dictadura, simpre ha luchado contra todo lo que ha considerado injusto, abusivo e irrazonable. Por eso animó a todos a trabajar sin cansarse: «Ahora estoy estudiando Derecho y por la razón y el Derecho no me avasalla nadie. La lucha que se pierde es la que no se inicia o la que se abandona. Animo a todos los barrios a no ser del rebaño, a luchar con constancia y tesón, sin aburrirse».
«Me sentí amenazada»
Dijo que esta victoria le ha costado casi una enfermedad:«Me sentí amenazada. Hace dos años tuve una visita de dos miembros del Centro Nacional de Inteligencia, CNI, que no se presentaron como tales aunque luego me enteré de quienes eran. Me intentaron disuadir para que lo dejara . Sus últimas palabras al despedirse fueron «Conchita cuídate que te necesitamos»·. Pero como no soy sumisa ni conformista sino luchadora, seguí aunque me haya repercutido en mi salud».