Actualizado Lunes, 27-10-08 a las 12:49
Auxiliadora González_ Secretaria general de Cáritas Andalucía
—La encuesta de Cáritas hecha pública la pasada semana revela que desde hacía veinte años no había tanta demanda de alimentación de primera necesidad ¿La crisis ha golpeado duro? ¿Cuál es el sector social que más la sufre?
—La encuesta de Cáritas hecha pública la pasada semana revela que desde hacía veinte años no había tanta demanda de alimentación de primera necesidad ¿La crisis ha golpeado duro? ¿Cuál es el sector social que más la sufre?
—La demanda ha aumentado considerablemente, en un 40% en toda España, durante el primer semestre de 2008 y pensamos que el segundo trimestre va a ser todavía más duro. Ha aumentado, además, en un perfil de gente que podríamos llamar vulnerable, es decir, gente que más o menos estaba antes sobreviviendo bien, con un trabajo y un sueldo, pero en el momento en que el paro ha aumentado, por construcción o en el empleo doméstico, pues son gente que automáticamente han demandado ayuda a Cáritas. Hacía tiempo que no se vivía esta situación y la demanda no había acudido tanto a la alimentación o la primera necesidad, como ya a otro tipo de procedimientos de inserción y otro tipo de historias.
—Un dato demoledor es que la demanda de ayuda a Cáritas ha aumentado en España en un 40%, ¿la cifra es similar en Andalucía?
—Sí y la previsión es que la tendencia aumente por una sencilla razón: en la actualidad hay mucha gente que está viviendo gracias a la prestación por desempleo o el salario social que hay en Andalucía, pero todas esas prestaciones tarde o temprano se acaban. Así que cuando se acaben va a haber un aumento de la demanda.
—¿Tiene una cifra aproximada de cuánto aumentará?
—Cifras no podemos dar ahora mismo, pero se presupone que aumentar, seguro que va a aumentar y en toda España. Es curioso como no sólo aumenta ese porcentaje, sino los perfiles de demandantes de ayuda en todos los lugares de España.
—¿Cuáles son las tendencias más importantes que observan en el perfil del demandante?
—Ha aumentado la solicitud de demanda en las Cáritas parroquiales, que es como el centro neurálgico de la vida de Cáritas, porque son las que están insertas en la vida diaria de los barrios. Al estar en cada iglesia, ellos son los que saben perfectamente el nivel de pobreza que tiene cada barrio. Está llegando mucha demanda en el tema de vivienda. El tema de hipotecas y alquileres ha desbordado a todo el mundo. Gente que se atrevió a meterse en una hipoteca y hoy no la pueden pagar, y cuando optan por vender, no pueden. Y en el tema de alquileres igual. El tema de hacer frente al pago de la vivienda es lo que más se está demandando sin duda.
—¿Hay mucha gente en situación de desahucio y embargos?
—Claro, los bancos están como lobos en ese sentido y nos estamos encontrando gente que llevan meses y meses sin poder hacer frente a la hipoteca, y tratando de vender, pero el problema es que no pueden vender.
—¿Qué otras demandas están detectando?
—Todo el tema de pago de luz y de agua también se está notando. Las facturas ordinarias que siempre se han ido pagando pero que ahora han aumentado más. También hemos detectado la demanda de ayudas económicas para artículos de primera necesidad, como alimentos y ropa, que hacía tiempo que no se cubría esa tendencia. Después, mucha demanda de empleo. El parón de la construcción ha hecho que mucha gente salga expulsada del mercado laboral y esté parada. Eso no sólo afecta a trabajadores de la construcción, sino a carpinteros, fontaneros…
—Empleados cualificados.
—Sí, empleados cualificados que también han sido expulsados del mercado laboral. Además, también hemos notado otra tendencia en el tema del empleo doméstico. En la bonanza económica que hemos tenido ha habido mucha contratación empleadas del hogar, tanto para limpiar la casa como para cuidar a los niños y los mayores. Hoy ese empleo ha pegado un parón brutal y sólo se sigue ofertando para cuidar personas mayores. Lo que es el cuidado de los niños y la limpieza del hogar se ha puesto mucho más difícil. Finalmente, la reducción del turismo ha hecho que mucha gente de la hostelería haya sido expulsada del mercado laboral. Esto hace que haya mucha gente demandándonos empleo y muy poca oferta.
—Cáritas y otras ONG han alertado de que se han empezado a ver familias con ingresos, o al menos hasta hace poco, en comedores sociales debido a la crisis.
—La verdad es que sí. Hay muchas familias que en épocas de bonanza en la construcción han ganado mucho dinero, como los oficiales de primera, por lo que no ha trabajado su mujer y han podido vivir bien. Pero en el momento en que se ha parado la construcción, sector en el que se mueve mucho lo ilegal en la contratación, pues muchos de ellos no tienen cobertura de paro y aunque lo tuvieran, este se agota, al igual que el apoyo familiar, y llega un momento en que te tienes que mantener de alguna manera, en un tiempo, además, en el que no existe una oferta laboral que permita afrontar la situación.
—Al haber afectado la crisis tanto al sector servicios como a la construcción, ¿las demandas han sido homogéneas en todo el territorio andaluz?
—Ha sido homogéneo. De hecho, en el análisis que han hecho mis compañeros de otras provincias del perfil, todos coincidían en las tendencias. Evidentemente, en las zonas costeras el paro de la hostelería se ha notado mucho más, pero a grandes rasgos la situación es la misma.
—La llegada de todos estos nuevos perfiles de demandantes, ¿responde a que la administración no dispone de ayudas suficientes para atender a todos estos colectivos?
—A la administración le ha cogido esta situación, igual que a nos ha cogido a todos, por sorpresa. La administración tiene sus vías de ayuda para estos perfiles de gente, como el salario social, para todas aquellas personas que no tienen recursos en Andalucía, y también está la atención desde los servicios sociales de cada pueblo. Qué pasa, que a día de hoy creo que esto está desfasado, ya que se han quedado sin presupuesto muchos de los ayuntamientos. Muchas Cáritas parroquiales nos dicen que hay mucha gente que acude a ellos derivadas por los servicios sociales de cada pueblo para que los atendamos nosotros, porque no tienen recursos. En ese sentido, creo que la admistración, y entendo que esto no es previsible, no está dando vías de respuesta porque nos está derivando a Cáritas parroquiales mucha gente que no pueden atender, porque el volumen de atención es tal sólo con el tema de hipotecas y viviendas, que desfasa a la administración y nos desfasa a nosotros.
—¿La administración debería invertir más en servicios sociales?
—Claro o articular de alguna manera recursos para estas situaciones de urgencia.
—Para hacer frente a estas demandas, cuentan, sobre todo, con la generosidad de las personas. Desde la organización lamentan que la administración subvenciona poco ¿Necesitan más ayudas del Gobierno y de la Junta?
—La verdad que el pilar central de Cáritas son las aportaciones de los creyentes. En ese sentido, eso es lo que le da cobertura a Cáritas y lo que lo mantiene su autonomía. Evidentemente, creemos que las subvenciones de la administración son buenas, pero también pensamos que la autonomía y lo que son los recursos propios son muy importantes para poder hacer lo que estimemos más conveniente. Pero siempre faltan recursos, por lo que nuestra denuncia de la administración es que debe de invertir más en este tipo de colectivo. Que lo haga a través de nosotros o a través de otro tipo de entidades o del sistema público, eso es lo ideal. Nuestra demanda es que se siga invirtiendo más en estos colectivos exluidos y desfavorecidos.
—¿Estima que la aportación de la Junta a Cáritas debe ser mayor?
—Sí, siempre consideramos que la administración debería aportar más.
—¿La administración reconoce la labor social de Cáritas?
—Sí e independientemente de quien esté en el poder o gobernando. Estamos reconocidos.
—¿Han notado si en estos tiempos de crisis las ayudas sociales de la Junta han aumentado, mantenido o reducido?
—A día de hoy esto no se puede valorar a grandes rasgos porque estamos viviendo de los presupuestos anteriores a la crisis. Me imagino que los recortes vendrán para 2009 o 2010, pero van a llegar. Imagino que va a haber recortes por parte de la administración porque está también la Ley de Dependencia que, como derecho que se ha adquirido, requiere de una cobertura por obligación. En el momento en que cubran esa parte, los recortes van a venir a las subvenciones, ya que siempre salen perjudicados los últimos, los más vulnerables, ya que una cobertura social, por desgracia, hoy en día no es una ley.


