
Cartel del Congreso que tendrá lugar en Madrid días después del de Sevilla
Martes, 04-11-08
M. J. CARMONA
SEVILLA. Tras el éxito obtenido el año pasado en Madrid, el próximo 21 de noviembre tendrá lugar en Sevilla la primera edición del Congreso de Jóvenes con Valores: «Lo que de verdad importa» en el que se espera que participen 1500 jóvenes.
El encuentro, cuya entrada es gratuita, será en el hotel NH Central Convenciones. Según han destacado los organziadores, durante el congreso se tendrá la oportunidad de escuchar «cuatro historias de supervivencia de hombres extraordinarios» que darán a conocer sus experiencias vitales. El congreso también se celebrará en Madrid el 25 de noviembre.
En el caso de Sevilla, el congreso ha sido organizado por AD+Proyectos Solidarios y Cooperación Internacional, con el apoyo de las fundaciones Repsol y Rafael del Pino así como de Cajasol y ABC. Los ponentes han sido seleccionados entre más de cien personajes que podrían servir de ejemplo a los jóvenes.
En el primer congreso de Sevilla intervendrá William Rodríguez que fue el último superviviente de la torre norte del World Trade Center y que en la actualidad preside la Asociación de víctimas hispanas.
William Rodríguez es de origen portorriqueño y el 11 de septiembre de 2001, como durante los 19 años anteriores, era encargado de limpieza en el World Trade Center. Aquel día rescató personalmente a quince personas. Como era el único en aquel momento con la llave maestra de la Torre Norte, dirigió a los bomberos a las escaleras, abriendo puertas a medida que subían y ayudando a la evacuación de cientos de supervivientes.
Después del impacto en la Torre Norte, entró tres veces más en ella y se cree que fue la última persona en salir viva de la misma. Sobrevivió al meterse debajo de un camión de bomberos y tras recibir los primeros auxilios en el mismo lugar del atentado, pasó el resto del día como voluntario en labores de rescate. Al día siguiente regresó a la Zona Cero para seguir trabajando. Tras el atentado y tras 19 años de trabajo perdió su empleo y desde entonces ayuda a las víctimas y afectados por la catástrofe. Ahora es el presidente de la asociación hispana de víctimas del terrorismo más importante de EE.UU. y dedica su tiempo a organizar giras por todo el mundo para captar fondos con los que ayudar a las víctimas de origen hispano.
Sonrisas de Bombay
También estará en Sevilla el próximo día 21 Jaume Sanllorente, fundador de la ONG Sonrisas de Bombay y autor del libro «El viaje que cambió mi vida». Sanllorente nació en Barcelona en 1976. Estudió Periodismo y en 2003, después de años de trabajo en la Prensa económica fue de vacaciones a la India y quedó impactado por la pobreza, especialmente por la vulnerabilidad de los pequeños que deambulan por las calles de Bombay donde los niños son raptados y explotados.
Conoció un orfanato a punto de cerrar y entonces decididó dejar su trabajo y su vida en Barcelona para impedir el cierre del mencionado hospicio y crear Sonrisas de Bombay que ha permitido la puesta en marcha de un orfanato, dos escuelas y programas para leprosos y sus hijos. En total ha prestado ayuda a más de 2.500 personas. Sanllorente está amenazado de muerte por las mafias locales de Bombay por denunciar abiertamente la explotación de menores en prostíbulos de la ciudad.
Otro de los ponentes será Pedro García Aguado, campeón del mundo de Waterpolo y oro olímpico en Atlanta 1996, que pasó de drogadicto a terapeuta. Es autor del libro «Mañana lo dejo». Fue campeón del mundo en Perth 98 y 565 veces internacional con la selección nacional absoluta. Además fue reconocido como mejor jugador de la liga española de waterpolo en 2001. A pesar de ese palmarés, en su trayectoria se esconde «la cara oculta» de un deprotista que a la vez que competía al más alto nivel, estaba inmerso en las dorgas, el alcohol y las fiestas.
García Aguado se inició en el waterpolo con 12 años. Con 17 se fue junto a Jesús Rollán a Barcelona y el Club Natació Catalunya les hizo la primera oferta de su carrera por mediación del entonces seleccionador nacional Toni Esteller. En Barcelona, viviendo en una residencia «y sin nadie que lo controlara, se desmadró» y ese vivir sin límite lo volcó también en los entrenamientos. Desde entonces hasta los 35 años su vida fue una mezcla de éxitos y fracasos porque llegó a lo más alto como deportista pero fracasó como persona. Su adicción llegó a tal punto que tuvo que abandonar su carrera como deportista para ingresar en una clínica de desintoxicación. Ahora es un hombre totalmente recuperado con ganas e ilusión de disfrutar de sus hijas, de su familia y de emprender una nueva etapa como terapeuta. Con su libro ha pretendido que que su experiencia sirva de ejemplo a los jóvenes «que no son conscientes del peligro de las drogas y otras adicciones que pueden arruinar la vida de cualqueira».
No faltará al congreso de Sevilla el mexicano Eduardo Verástegui que pasó de ser una superestrella de la música y la televisión a filántropo y defensor de la vida. Con 17 años y estudiando Derecho, viajó a Ciudad de México donde trabajó como camarero, grabó un disco y trabajó como actor de telenovelas. Su carrera continuó con éxito hasta que con 28 años y jornadas de estudio de ocho horas al día, una maestra sembró en él la inquitud por buscar la verdadera felicidad.
Confiesa que pasó tres meses llorando hasta que se dio cuenta de que vivía en una incoherencia total. En estos últimos tiempos ha decidido dejar atrás su papel de símbolo sexual para trabajar por la humanidad. Ha creado la productora Metanomia Films desde la que pretende producir películas que toque la conciencia y los corazones y eleven la dignidad de las personas como «Bella», su primera producción «que es un himno a la vida».


