Valoración:
Lunes, 10-11-08
Cuando Manuel Pimentel dimitió como ministro de Trabajo en febrero del 2000, tras haber ostentado la cartera justo un año y un mes, la gente se quedó pasmada, porque eso de que dimita un ministro, y además sin un escándalo detrás que lo empujara, es algo que se da en otras democracias, pero que no está escrito en el imaginario reglamento espiritual de la española.
Bueno, pues tras la sonada dimisión, este sevillano que es ingeniero agrónomo, licenciado en Derecho, diplomado en Alta Dirección de Empresas y empresario, publicó en el mismo 2000 una novela titulada «Peña Laja», lo que hizo que muchos bienintencionados (por los cojinetes) de esos que abundan por todas partes, dijera con retintín aquello de «¿y este niño también sabe escribir?» Bueno, pues este «niño», en el 2008 ya tiene publicadas —aparte de dos ensayos— cuatro novelas, en base a cuya lectura puede asegurarse que se ha consolidado como escritor ameno, pulcro en su verbo, culto en sus formas y exhaustivo en sus tramas históricas, como nuevamente ha puesto de manifiesto en la última por el momento, «El arquitecto de Tumbuctú», que precisamente se va a presentar hoy en la FNAC hispalense, y con la que Pimentel nos sumerge en el año 1337, cuando, en calidad de embajador de Kanku Mussa, llega a la ciudad de Fez el granadino Abu Isaq Es Saheli, a quien el autor describe como «un genio andaluz con fuerza, bohemio y atormentado», así como «un poeta andaluz como lo fue García Lorca, que inspiró la construcción de media África e influyó en artistas modernos como Barceló o Gaudí». Cuanto me hubiera gustado conocerlo, pardiez.
Exposición de Acosta. Y pasemos a las bellas artes, de la mano del pintor sevillano Enrique Acosta, quien tras haber expuesto últimamente en Chicago y Palm Beach lo hace ahora en casa, y nunca mejor dicho, pues ha inaugurado en la Galería Isabel Ignacio (c/ Velarde, 9), que es de su esposa, en cuyos muros cuelga diez cuadros, todos acrílicos sobre lienzo, que dentro de un estilo personal, original, lírico y delicado, representan figuras humanas, que se ven danzar ingrávidas e impulsadas por las fantasías del artista, al compás de una música imperceptible en ondas pero vibrantemente real.
Recital de Fonseca. Y con estas pocas líneas que me quedan les cuento que hoy (20.00 horas), en el Círculo Mercantil de Sevilla (c/ Sierpes) y organizado por el Grupo Literario San Fernando, va a tener lugar el recital MAL-versar, que con mucho ingenio y humor ofrecerá el actor y rapsoda Vicente Fonseca.
jlmontoya@abc.es
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...