Publicado Miércoles, 12-11-08 a las 07:59
Siempre se caracterizó Frederic Kanouté por sus lecciones de humildad. Ayer volvió a dar una clase magistral. «No soy el salvador del Sevilla». Cierto es que gracias a su tanto ante el Recre se frenó la racha negativa de resultados, pero el delantero prefiere no ponerse esos galones. Simplemente hace bien aquello por lo que le pagan, su trabajo en definitiva: marcar goles.
El malí asistió a la presentación en sociedad de la biografía del presidente y atendió a los medios para mandar un mensaje de tranquilidad a la afición nervionense. «Los pitos demuestran un poco la falta de confianza, pero es normal hablar de crisis cuando el Sevilla no gana dos o tres partidos, y la gente pierde la paciencia fácilmente. Pero para el jueves pedimos el apoyo de la afición porque lo necesitamos». Perseverancia y calma. Sobre todo para el choque ante la Ponferradina, en el que el Sevilla tendrá que remontar el 1-0 de la ida. En Nervión tendrán que apretar los dientes, sobre todo porque aún restan 90 minutos de una eliminatoria que se presumía sencilla de primeras y que se ha complicado después del mal partido en tierras leonesas. Si los goles tardasen en llegar mañana será necesaria una de esas lecciones de Kanouté. «Es una final». Finalísima más bien. Porque caer en Copa de primeras sí puede resultar caótico para la masa social sevillista, teniendo en cuenta además la apretada situación que vive el equipo en cuanto a juego principalmente.
Esa influencia negativa que ejerce el respetable tras los pésimos resultados de las últimas fechas es comprensible para Frederic, que entiende que los pitos son las consecuencias de haber convertido al Sevilla actual en un club fuerte. «El problema es que hemos ganado casi todas las competiciones y hay muchas expectativas. Esa presión está bien, porque es de club grande, hay que vivir esos momentos en los que cuando se falla no se puede permitir un error más». No más yerros pues. Las cuatro derrotas consecutivas siguen escociendo en las gradas, sin embargo, los jugadores están haciendo piña más que nunca y prefieren culpar a las lesiones de la crisis futbolística que se respira hoy por hoy. Lo subrayaba el de Mali. «Puede ser un poco de todo, pero creo que hemos tenido también muchas lesiones y es difícil cuando hay muchos delanteros, centrocampistas y jugadores de atrás lesionados. Es complicado readaptarse en el equipo, pero otros lesionados están volviendo y la victoria que logramos el domingo nos va a dar mucha confianza».

