Actualizado Miércoles, 19-11-08 a las 16:15
En las catas arqueológicas del Prado han hallado los cimientos de una antigua caseta de Feria, ya que éste era el antiguo emplazamiento de la Feria de Abril. Sin embargo, la intervención preventiva acometida por la compañía Arqueológica Sociedad Cooperativa Andaluza en los jardines —con motivo del proyecto promovido por la Universidad de Sevilla para construir una nueva biblioteca universitaria— se acerca ya a su fin sin que, hasta el momento, se hayan descubierto vestigios históricos de relevancia.
Las excavaciones y sondeos podrían concluir a final de mes, y por ahora sólo han sacado a la superficie «rellenos aluviales» y la citada caseta. Después de que las catas arqueológicas comprendidas en el protocolo preventivo del proyecto de la primera línea del Metro motivasen el hallazgo de toda una necrópolis romana junto al extremo occidental del parque, Enrique Domínguez, uno de los responsables de Arqueológica Sociedad Cooperativa Andaluza, explicó que las excavaciones sólo han rescatado los cimientos «de gran porte» de lo que fuera una antigua caseta del antiguo recinto ferial, si bien tales vestigios constructivos pertenecerían «al siglo XX», quizá ya mediada la centuria.
La intervención arqueológica ha datado, además, la existencia de «rellenos aluviales» como «limos y arena» procedentes probablemente del antiguo arroyo Tagarete, advirtiendo este experto de que la ausencia de vestigios de edificios en la zona «también es información» a la hora de reconstruir la evolución urbana de la ciudad a lo largo de la Historia.
Así, y a expensas de concluir las excavaciones, Domínguez consideró que la finca reservada para que la unión temporal de empresas Urazca/Ferrovial (UTE) edifique la nueva biblioteca universitaria se ubica «más allá» de la necrópolis romana descubierta hace dos años en el extremo opuesto de los jardines.
Cabe recordar que, según el planigrama de la intervención, las excavaciones profundizarán hasta una cota de profundidad de 4,90 metros en cuanto al nivel del suelo a través de varios cuadrantes.
La Hispalense, según informaron a Europa Press fuentes del proyecto, había contratado a esta empresa para la redacción y ejecución de esta intervención arqueológica después de que la Comisión provincial de Patrimonio Histórico requiriese dicha medida, pues la Sección de Arqueología del Colegio de Licenciados de Sevilla y Huelva denunció en su momento la ausencia de catas arqueológicas en las obras pese a la proximidad con la necrópolis romana descubierta en el extremo opuesto de los jardines del Prado de San Sebastián en el marco de las cautelas arqueológicas comprendidas en el proyecto de la línea 1 del Metro.
Domínguez ha declarado que «está siendo una excavación muy previsible», y que «a día de hoy» no se espera que haya novedades. Por su parte, están «más que satisfechos con los medios puestos por la Universidad» a su disposición, ya que desde el principio «este proyecto se inició con total colaboración y acuerdo de ambas entidades».
Las excavaciones y sondeos podrían concluir a final de mes, y por ahora sólo han sacado a la superficie «rellenos aluviales» y la citada caseta. Después de que las catas arqueológicas comprendidas en el protocolo preventivo del proyecto de la primera línea del Metro motivasen el hallazgo de toda una necrópolis romana junto al extremo occidental del parque, Enrique Domínguez, uno de los responsables de Arqueológica Sociedad Cooperativa Andaluza, explicó que las excavaciones sólo han rescatado los cimientos «de gran porte» de lo que fuera una antigua caseta del antiguo recinto ferial, si bien tales vestigios constructivos pertenecerían «al siglo XX», quizá ya mediada la centuria.
La intervención arqueológica ha datado, además, la existencia de «rellenos aluviales» como «limos y arena» procedentes probablemente del antiguo arroyo Tagarete, advirtiendo este experto de que la ausencia de vestigios de edificios en la zona «también es información» a la hora de reconstruir la evolución urbana de la ciudad a lo largo de la Historia.
Así, y a expensas de concluir las excavaciones, Domínguez consideró que la finca reservada para que la unión temporal de empresas Urazca/Ferrovial (UTE) edifique la nueva biblioteca universitaria se ubica «más allá» de la necrópolis romana descubierta hace dos años en el extremo opuesto de los jardines.
Cabe recordar que, según el planigrama de la intervención, las excavaciones profundizarán hasta una cota de profundidad de 4,90 metros en cuanto al nivel del suelo a través de varios cuadrantes.
La Hispalense, según informaron a Europa Press fuentes del proyecto, había contratado a esta empresa para la redacción y ejecución de esta intervención arqueológica después de que la Comisión provincial de Patrimonio Histórico requiriese dicha medida, pues la Sección de Arqueología del Colegio de Licenciados de Sevilla y Huelva denunció en su momento la ausencia de catas arqueológicas en las obras pese a la proximidad con la necrópolis romana descubierta en el extremo opuesto de los jardines del Prado de San Sebastián en el marco de las cautelas arqueológicas comprendidas en el proyecto de la línea 1 del Metro.
Domínguez ha declarado que «está siendo una excavación muy previsible», y que «a día de hoy» no se espera que haya novedades. Por su parte, están «más que satisfechos con los medios puestos por la Universidad» a su disposición, ya que desde el principio «este proyecto se inició con total colaboración y acuerdo de ambas entidades».

