Miércoles, 26-11-08
Polémicas como la surgida a raíz de la sentencia de Valladolid que obliga a quitar los crucifijos de un centro público pese a que el Consejo Escolar prefiere mantenerlos, no hace sino reforzar la importancia de que los padres puedan elegir el colegio en el que quieren que se formen sus hijos, un derecho que les consagra la Constitución. Sin embargo y pese a ello, en Sevilla la primavera está trufada de protestas de padres que solicitan plazas en determinados centros escolares, mayoritariamente concertados y religiosos, porque no la obtienen y se ven obligados a matricular a sus hijos en colegios públicos y, por tanto, laicos. Los padres protestan porque hay más demanda que oferta de centros religiosos en nuestra ciudad, pese a que el año pasado la Delegación provincial aumentó los conciertos, aunque no la ratio de 26 alumnos por aula. Muchos padres sin plaza en el colegio elegido acudieron a los tribunales y han sido numerosas las sentencias judiciales que han obligado a escolarizar a los alumnos de forma cautelar para proteger el derecho a la libre elección de centro.


