Aprobada la propuesta de doctorados honoris causa para Umberto Eco, José Luis Sampedro y Peter Hänggi
El Claustro aprobó también ayer, y por asentimiento, conceder doctorados honoris causa al estudioso de la Comunicación y escritor Umberto Eco, al economista José Luis Sampedro y al físico Peter Hänggi, a propuesta de las facultades de Comunicación, Ciencias Económicas y Empresariales y Física, respectivamente. Asimismo, y por asentimiento, se aprobó el Reglamento de la Comisión de Reclamaciones y su composición, mientras que habrá de ser devuelto a la Comisión de Proyectos Normativos el Reglamento General de Actividades Docentes, al no contar con la mayoría suficiente para su aprobación y no alcanzar 140 votos a favor (ya que sólo obtuvo 132, además de 7 en contra y 16 abstenciones).
El informe del Defensor Universitario
Otro de los puntos del orden del día se dedicó a la presentación al Claustro del primer informe del Defensor de la Universidad de Sevilla, Ignacio Ugalde, correspondiente al periodo comprendido entre julio de 2006 y diciembre de 2007, en el que destaca la realización de un total de 285 intervenciones, de las que el 56% corresponden a quejas, el 40% a consultas y el 4% restante a mediaciones. El sector de la comunidad universitaria que más intervenciones ha solicitado ha sido el de los estudiantes, con el 62% del total, seguido por los docentes (26%) y el PAS (12%). La mayor parte de las quejas de los alumnos se refieren al Programa Erasmus, las del profesorado apuntan a los servicios universitarios e infraestructuras, mientras que en el PAS predominan las referidas a condiciones laborales.
El Claustro aprobó también ayer, y por asentimiento, conceder doctorados honoris causa al estudioso de la Comunicación y escritor Umberto Eco, al economista José Luis Sampedro y al físico Peter Hänggi, a propuesta de las facultades de Comunicación, Ciencias Económicas y Empresariales y Física, respectivamente. Asimismo, y por asentimiento, se aprobó el Reglamento de la Comisión de Reclamaciones y su composición, mientras que habrá de ser devuelto a la Comisión de Proyectos Normativos el Reglamento General de Actividades Docentes, al no contar con la mayoría suficiente para su aprobación y no alcanzar 140 votos a favor (ya que sólo obtuvo 132, además de 7 en contra y 16 abstenciones).
El informe del Defensor Universitario
Otro de los puntos del orden del día se dedicó a la presentación al Claustro del primer informe del Defensor de la Universidad de Sevilla, Ignacio Ugalde, correspondiente al periodo comprendido entre julio de 2006 y diciembre de 2007, en el que destaca la realización de un total de 285 intervenciones, de las que el 56% corresponden a quejas, el 40% a consultas y el 4% restante a mediaciones. El sector de la comunidad universitaria que más intervenciones ha solicitado ha sido el de los estudiantes, con el 62% del total, seguido por los docentes (26%) y el PAS (12%). La mayor parte de las quejas de los alumnos se refieren al Programa Erasmus, las del profesorado apuntan a los servicios universitarios e infraestructuras, mientras que en el PAS predominan las referidas a condiciones laborales.
Publicado Miércoles, 17-12-08 a las 07:35
Pese a ser el penúltimo punto del orden del día fue sin duda el asunto más esperado y cuyo debate se prolongó durante casi tres horas y media. La adaptación de los estudios al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) concitó la atención de los distintos sectores del Claustro, que ayer se celebró en el salón de actos del edificio San Francisco Javier teniendo como fondo, en el exterior, los cantos y gritos de protesta de más de medio centenar de estudiantes anti-Bolonia.
Tras informar sobre aspectos académicos del proceso, el rector, Joaquín Luque, dio cuenta de las reivindicaciones y acciones realizadas por la Asamblea «No a Bolonia». En su exposición, aludió a incidentes registrados los pasados 20 de noviembre y 2 de diciembre con motivo de las reuniones del consejo de gobierno y la junta de facultad de Geografía e Historia, respectivamente. El rector justificó ante el Claustro la medida de restringir el acceso al Rectorado en aras a garantizar «la seguridad y el normal funcionamiento» de sus servicios, una «cautela» que avaló recordando hechos tan desafortunados como el acaecido en la Hispalense en febrero de 2002 o los recientes episodios vividos en Barcelona y Madrid. Con todo, Luque tomó en cuenta que habría que reconsiderar la restricción de acceso para personas con problemas de movilidad.
Defensa de las Humanidades
Al hilo de todo ello, Luque expuso una declaración —asumida al final de la sesión por la Mesa del Claustro— apoyada en una serie de puntos básicos como la defensa de un modelo de universidad pública «al servicio de la sociedad en su conjunto y no de los meros intereses del mercado»; su compromiso por que se rija por «precios asimismo públicos» y las administraciones garanticen «un sistema justo, solidario, suficiente y eficiente de becas al estudio», y su defensa «radical» de las Humanidades. En este punto, celebra la consecución de títulos como Antropología Social y Conservación y Restauración de Bienes Culturales, al tiempo que apoya la iniciativa de poner en marcha «un grado transversal en Humanidades». El rector mostró el «firme convencimiento» de que el proceso de Bolonia «debe servir para alcanzar» estos fines, al tiempo que condena «toda actitud violenta» que pueda alterar la «normalidad de funcionamiento».
En el debate posterior, salieron a relucir críticas de estudiantes que alegaban «falta de información» sobre el proceso y reclamaban un «debate público» y abierto. Tanto el rector como el vicerrector de Ordenación Académica, Juan José Iglesias, rechazaron la primera premisa en base a las «múltiples» acciones desarrolladas y la información presente en el portal universitario y otros medios. Luque alegó que «no ha faltado debate» en los distintos órganos de representación y reiteró en varias ocasiones su disposición a debatir con los «representantes legítimos» de los alumnos y no con un movimiento «no representativo», que supone «el uno por mil» de la comunidad universitaria.
Una de las intervenciones que recibió aplausos del auditorio fue la de Antonio Aguilera, decano de Psicología, que, aun defendiendo las protestas estudiantiles, lamentó como docente que «estamos fracasando en el pensamiento crítico de nuestros alumnos», al no advertir en este rechazo a Bolonia «una argumentación sólida». No obstante, uno de los momentos álgidos del Claustro fue el que propició la crítica de un estudiante al Rectorado por intentar «criminalizar» el movimiento anti-Bolonia y pedir a Luque que demostrara los hechos violentos del pasado día 2.
El vídeo de los incidentes
Ante esta «invitación», el rector proyectó las imágenes que ese día grabaron las cámaras de seguridad y se reafirmó en las «agresiones físicas y verbales» que se registraron. Un miembro del Cadus manifestó que a él le escupieron en la cara, «si no confían en nosotros —dijo— que no nos hubieran elegido», al tiempo que otro de los alumnos reconoció más adelante que, «a veces, los representantes de los estudiantes tampoco damos la información de forma adecuada».

