El cardenal calificó al fallecido como «hombre dinámico, buscador de nuevos caminos, generoso y mecenas» Más de 1.000 personas abarrotaron el templo
Homenaje civil en la CEA
A pesar de que Rafael Álvarez Colunga no era especialmente partidario de este tipo de homenajes y despedidas, su familia y amigos han reconocido la imposibilidad de cumplir expresamente sus deseos, ante las innumerables peticiones recibidas para poder rendirle un homenaje póstumo. El de ayer, de carácter religioso, se complementará con el que la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) prepara para el próximo día 29 de enero.
A pesar de que Rafael Álvarez Colunga no era especialmente partidario de este tipo de homenajes y despedidas, su familia y amigos han reconocido la imposibilidad de cumplir expresamente sus deseos, ante las innumerables peticiones recibidas para poder rendirle un homenaje póstumo. El de ayer, de carácter religioso, se complementará con el que la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) prepara para el próximo día 29 de enero.
Actualizado Jueves, 08-01-09 a las 20:39
Desde casi hora antes de las siete y media de la tarde, hora prevista para el funeral por Rafael Álvarez Colunga, la Plaza del Salvador era ya un hervidero de gentes que se apresuraban a buscar asiento en la iglesia, conscientes de que el enorme templo se iba a quedar pequeño para el homenaje que la ciudad quería rendir al empresario fallecido el pasado 20 de diciembre en la localidad onubense de Mazagón.
No se equivocaron los que acudieron temprano a la restaurada iglesia colegial del Divino Salvador para coger sitio. Ni siquiera los bancos oficiales previstos por el protocolo para las autoridades pudieron acoger a los innumerables responsables públicos que se dieron cita en el templo sevillano para honrar la memoria de «Lele» Colunga, como preferían recordarle ayer sus allegados.
En primera fila, conteniendo su emoción pero orgullosos de la multitudinaria respuesta, Merdeces Díaz Zulategui, viuda de Álvarez Colunga, y su hijo Jaime, junto al resto de familiares.
Al otro lado, encabezando la representación oficial, el delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón; el jefe de la Fuerza Terrestre, el teniente general Virgilio Sañudo; el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán; el presidente y el secretario general de la CEA, Santiago Herrero y Antonio Carrillo; y hasta cuatro consejero de la Junta de Andalucía, Antonio Fernández, María Jesús Montero; Martín Soler y Luciano Alonso, así como el presidente del Consejo de Cámaras de Comercio de Andalucía, Antonio Ponce.
En segunda fila, el presidente del PP andaluz y sobrino de Rafael Álvarez Colunga, Javier Arenas; el subdelegado del Gobierno en Sevilla, Faustino Valdés; el secretario general de la CEOE, José María Lacasa; el vicepresidente de la CEA, José Manuel Ledesma; los presidentes de la CES y la Cámara de Sevilla, Antonio Galadí y Francisco Herrero; los secretarios regionales de UGT y CC.OO., Manuel Pastrana y Francisco Carbonero; y el presidente del Consejo Económico y Social de Andalucía, Joaquín Galán.
Tras esos bancos oficiales, cientos de personalidades y amigos de una persona que consiguió reunir ayer en la iglesia del Salvador a buena parte de los protagonistas de la historia reciente de Andalucía. Desde el expresidente andaluz José Rodríguez de la Borbolla al ex alcalde de Sevilla Manuel del Valle, desde la ex vicepresidenta del Congreso de los Diputados Amparo Rubiales al expresidente del Parlamento Andaluz, Javier Torres Vela, así como numerosos exconsejeros de la Junta de Andalucía o el exseretario regional de CC.OO., Julio Ruiz.
Pero no sólo el pasado se daba cita para rendir homenaje a Colunga. Grandes y pequeños empresarios, políticos de todas las ideologías, personajes del mundo de la cultura, las artes, y la sociedad andaluza abarrotaron la iglesia del Salvador.
Presencia municipal
Por parte del Ayuntamiento sevillano acudieron el delegado de Presidencia, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, y la de Fiestas Mayores, Rosamar Prieto, así como el portavoz del PP, Juan Ignacio Zoido, con varios concejales. También acudieron los máximos responsables provinciales de PSOE y PP, José Antonio Viera y José Luis Sanz, así como los exconcejales del PA Paola Vivancos y Rafael Carmona.
Del mundo financiero asistieron el director general del Banco de Santander, Enrique García Candelas; los presidentes de Cajasol, Antonio Pulido; de la Caja de Granada, Antonio María Claret; y numerosos responsables territoriales de entidades financieras.
Tampoco faltó la sociedad civil, aquella que tanto defendió e impulsó Álvarez Colunga. Y entre ellos, el mundo del arte y la cultura: cantaores, toreros, rejoneadores, bailaoras, pintores, escritores, diseñadores... Por allí pasaron Curro Romero y su esposa, Carmen Tello, acompañados de Antonio Burgos y su señora, Isabel Herce; el rejoneador Rafael Peralta; el pintor Juan Rodán; el productor de cine Antonio Pérez; el cantante Rafael Ruiz (Los del Río), el cantaor Tomás Aspiazu...
También fue numerosa la representación de responsables de medios de comunicación, con los que Álvarez Colunga mantuvo siempre un trato especial. Entre los presentes se encontraban la presidenta-editora de ABC, Catalina Luca de Tena, y la presidenta de la Asociación de la Prensa de Sevilla, Nani Carvajal.
La representación civil era tan variada como los sectores de la sociedad sevillana, desde el presidente del colegio de Abogados, José Joaquín Gallardo, al catedrático Manuel Olivencia o Joaquín Moeckel, desde el presidente de los hoteleros, Manuel Otero Alvarado, al de los Comerciantes, José Cañete, o el de los hosteleros, Juan Robles. Desde el jefe superior de Policía de Andalucía Occidental, Enrique Álvarez Riestra, y el comisario de Sevilla, Juan Rojo, al general en la reserva de la Guardia Civil, José Píriz. Desde el diplomático Manuel Prado y Colón de Carvajal, a la presidenta de la Academia de Bellas Artes, Isabel de León, marquesa de méritos; Luis Manuel Halcón de la Lastra, conde de Peñaflor de Argamasilla y su esposa, María Luisa Guardiola; o el presidente de la Academia de Ciencias Sociales de Andalucía, Antonio Pascual.
Y tras las primeras filas, un buen número de grandes empresarios y amigos de Colunga, como Miguel Gallego, Nicolás Osuna, José Luis Sánchez Domínguez; Juan Manuel Sanz, Valentín Álvarez Vigil, Miguel Sánchez Montes de Oca, Juan Salas, Enrique Moreno de la Cova...
Homilía
La ceremonia estuvo oficiada por el cardenal de Sevilla, fray Carlos Amigo Vallejo, junto al expresidente de Cajasur, Miguel Castillejo, y el vicario general de la Diócesis, Francisco Ortiz. En su homilía, el prelado sevillano recordó la figura de Rafael Álvarez Colunga, «hombre dinámico, emprendedors, buscador siempre de nuevos caminos, generoso, mecenas de tantas cosas...». Vallejo contrapuso el ánimo, energía y compromiso del empresario fallecido —«procurando trabajo y bienestar a los demás»— con los que «pasan por la vida entre la indiferencia, o con el fundalismo radical de creer que todo está inventado y definido».
Al término de la misa, decenas de corrillos se organizaban espontáneamente en la plaza del Salvador para recordar anécdotas y vivencias del irrepetible boticario de Morón que se convirtió en patrón de los empresarios andaluces y en ejemplo de actividad para varias generaciones.



