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Publicado Jueves, 15-01-09 a las 17:27
Un juzgado de Sevilla ha condenado a un futbolista del equipo de San Jerónimo, perteneciente a la Segunda Regional, y a tres espectadores a pagar sendas multas de 120 euros euros por agredir al trío arbitral en un partido que iban perdiendo y del que varios de sus jugadores habían sido expulsados.
La sentencia del juzgado de instrucción 9, a la que ha tenido acceso Efe, explica que las agresiones ocurrieron el 10 de octubre de 2004 en el campo del San Jerónimo, situado en la avenida Galán Merino de Sevilla, después de que la árbitro principal decidiese suspender el encuentro que disputaban contra el Sevilla Este y que perdían por 2 a 3 goles.
La suspensión se debió a que el terreno de juego fue invadido por un número indeterminado de aficionados, que "se abalanzaron sobre el trío arbitral", motivo por el que éstos "procedieron a marcharse a los vestuarios, con intención de protegerse de la actitud agresiva de los espectadores y jugadores del San Jerónimo".
La árbitro principal, una joven de 17 años, fue golpeada por A.R.F., madre de un futbolista del San Jerónimo, y por L.R.L., titular del bar del estadio, que le causaron contractura del trapecio, con limitación de la movilidad, así como contusiones y un trastorno de ansiedad para los que precisó 40 días de curación.
Uno de los linieres fue agredido por F.J.A.N., un jugador que había sido expulsado y que, tras cambiarse de ropa, permaneció observando el partido, y por el espectador A.G.J., que le dio "un empujón fuerte con golpe en el cuello", según la sentencia.
Esta sentencia se produce tras la repetición del primer juicio celebrado en 2006, que fue anulado por la Audiencia provincial dado que el futbolista F.J.A.N. fue citado sin información sobre los hechos que le imputaban.
El nuevo fallo es ligeramente inferior a los 270 euros de multa impuestos en 2006 y además absuelve a otros dos futbolistas condenados en el primer juicio y contra los que ahora no dirigió su acusación el segundo linier, que sufrió contusiones por todo el cuerpo de las que tardó en curar siete días.
La condena incluye el pago de una indemnización de 2.324 euros al linier por los 90 días que tardó en curar de sus heridas y de 1.531 euros a la árbitro principal, ha informado a Efe el abogado de la acusación, Javier Fernández Ruiz.
El juez basa su condena en el testimonio "contundente" del delegado del Colegio de Árbitros que acudió al encuentro y contiene un duro reproche al tumulto formado por un número de personas "no determinado pero importante, que se comportaban de forma claramente violenta".
En cuanto a las dos condenadas, la sentencia recoge que A.R.F. era madre de un futbolista del San Jerónimo, por lo que es compatible su "conducta agresiva con la exaltación de ánimo que había producido en todos los espectadores y jugadores la suspensión del partido", y en cuanto a la gerente del bar, dice el juez que "no se explica qué justificación la llevó desde la cantina hasta el lugar donde se encontraba la árbitro".
Por estos incidentes el Comité de Competición sancionó a seis futbolistas del San Jerónimo con penas de hasta 20 partidos de suspensión, su delegado de campo fue inhabilitado por seis meses y las instalaciones del club fueron cerradas por cuatro partidos.
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