Rajoy ayer en el Parlamento con Arenas y Monago, presidentes del PP andaluz y extremeño. DÍAZ JAPÓN
Publicado Sábado, 17-01-09 a las 07:34
El presidente del PP, Mariano Rajoy, y el vicesecretario general del PSOE, José Blanco, no coincidieron sólo en sendos actos en Andalucía, sino también en reclamar al adversario político sentido de Estado en la reforma del sistema de financiación autonómica que propone el Gobierno. De un lado, Rajoy pidió al presidente de la Junta, Manuel Chaves, que defienda los intereses no sólo de los andaluces, sino de todos los españoles en este debate; de otro, Blanco reclamó al presidente del PP-A y vicesecretario de Política Autonómica del PP, Javier Arenas, que imponga «cordura» en su partido y le «obligue» a apoyar un modelo que es bueno para el conjunto de los españoles.
Estas dos apelaciones al sentido de Estado responden, sin embargo, a posturas encontradas en lo que se refiere al modelo de financiación autonómica, cuya dotación podría rondar los 7.000 millones de euros, cifra que ayer se filtró como globo sonda para ver la respuesta de las diferentes autonomías.
«Sensiblemente aumentada»
Esa cantidad es el resultado de sumar los nuevos porcentajes impositivos que recibirán las autonomías y los fondos adicionales que aportará el Gobierno. Ni Blanco ni Rajoy se refirieron a ella, aunque Chaves consideró que «tiene que ser sensiblemente aumentada».
A lo que sí se refirió Rajoy, durante su reunión ayer en el Parlamento con diputados andaluces y extremeños, fue a algunas de las claves que ya había avanzado el Gobierno y que no le gustan nada. Por ello y tal como ya hizo durante la tramitación del Estatuto catalán pidió a Chaves que hiciera valer el peso demográfico de Andalucía y su posición como presidente del PSOE para que el nuevo modelo garantice la igualdad y la cohesión territorial.
A la altura de las circunstancias
En un tono que no quería que se interpretara como de crítica política, afirmó que el presidente de la Junta «representa a ocho millones de españoles», por lo que en este debate debería estar «defendiendo los intereses de mucha gente y no sólo de los andaluces». «Hay que estar a la altura de las circunstancias», concluyó.
Sobre lo conocido del nuevo sistema, lamentó que por primera vez en España se vaya a abordar la reforma del modelo con deuda pública, ya que en los Presupuestos Generales del Estado para 2009 no hay ni «un solo euro» para ello. Acudir a la deuda pública es «malo siempre, pero mucho peor hoy», dijo, porque la prioridad debe ser abordar la situación de crisis y aumentar la deuda «es muy malo para la economía española», porque encarecerá los créditos.
El vicesecretario general socialista, que asistió en Córdoba al pleno de la comisión Ejecutiva Regional del PSOE-A, apeló, por su parte, a Arenas como responsable nacional del PP en política autonómica, al que le demandó que imponga «cordura» en su partido y le «obligue» a apoyar el nuevo modelo de financiación. «Arenas no puede hace un discurso en Andalucía y hacer el contrario en España», aseguró Blanco, y añadió que «no puede reclamar más dinero en Andalucía para financiar la comunidad autónoma y llegar a Madrid y estar en contra de que se incremente el gasto público y el déficit, porque es incompatible».
Unas declaraciones opuestas a las realizadas por Rajoy, al criticar que el nuevo modelo lleve aparejado el aumento de la deuda pública. «Si no se incrementa el gasto público no se puede mejorar la financiación de las comunidades» y «no se puede reconocer y pagar la deuda histórica», afirmó Blanco.
Malinterpretar a Griñán
A la «deuda histórica» se refirió también Chaves, para afirmar que se malinterpretó a su vicepresidente económico, José Antonio Griñán, en el debate del día anterior en el Parlamento y, de paso, tratar de aclararlo. El resultado, sin embargo, es discutible, ya que, afirmó, Griñán «quiso decir que la “deuda histórica” es una cosa y el sistema de financiación otra, es decir, son totalmente distintas y, desde esa dimensión, desvinculadas».
Sin embargo, destacó que, para la Junta, «sigue siendo una condición imprescindible y necesaria para firmar el sistema de financiación autonómica», de modo que, «desde esa perspectiva, sí hay una vinculación» entre ambas. Y es que, como ya publicó ABC, Gobierno y Junta ya han llegado a un acuerdo para pagar la «deuda histórica» a cambio de aceptar el nuevo sistema de financiación. Quizás por ello, el presidente se mostró rotundo: «no hay duda de que habrá un acuerdo con el Gobierno».


