Lunes, 26-01-09
Esta iglesia, levantada sobre la antigua alcazaba, fue la capilla privada de los Duques de Arcos, por lo que en su interior alberga tanto elementos del gótico mudéjar como restos de su etapa árabe. Bajo su nave lateral izquierda se conserva un aljibe en perfecto estado, y tras su espigada torre aún resiste un alminar por el que se accede al tramo de escaleras deteriorado que lleva al campanario. Estos elementos procedentes de la ocupación árabe han convivido con la que fue la primera construcción cristiana en el municipio y el único edificio del Palacio Ducal que ha llegado hasta nuestros días, junto con la antigua plaza de armas. Los hermanos y vecinos esperan que esta iglesia emblemática continúe siendo testigo desde su cima del acontecer diario de Marchena.


