
Viernes, 20-02-09
La undécima edición de la Feria Mundial ya está en marcha. Lo hizo ayer con la misma fuerza y vigor que anteriores años y con la firmeza de continuar una muestra consolidada y que es referente para el mundo de los toros.
La palabra crisis sigue estando presente en todos y cada uno de los componentes de este entramado, pero nadie duda ya que, salvada esta edición, vendrán tiempos mejores. Al menos así se entiende desde el Ayuntamiento de Sevilla. El alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, mostró a ABC de Sevilla su satisfacción «por haber sacado entre todos adelante la Feria. Es verdad que la conyuntura no era buena y, al principio, no había patrocinadores. Finalmente, Junta de Andalucía y el Ayuntamiento han vuelto a respaldar la muestra, de la que ya no hablamos de continuidad, sino de un sitio preferente en esta ciudad».
Igualmente, el alcalde volvió a recalcar el compromiso del Ayuntamiento con los toros, «Fiesta Mayor de Sevilla, que no es presente sólo, sino futuro. La Fiesta de los toros, a pesar de los tiempos que corren, es parte de nuestra cultura».
Sánchez Monteseirín inauguró esta undécima edición junto al consejero de Agricultura y Pesca de la Junta, Martín Soler. También estuvieron, entre otros, la delegada de Fiestas Mayores, Rosamar Prieto; el comisario de la muestra, Luis Guillermo López de Olea; el teniente de Hermano Mayor de la Real Maestranza, Alfonso Guajardo-Fajardo, y el presidente de Caja Rural, José Luis García Palacios.
Precisamente, López de Olea, que fue el encargado de dirigirse a todos los presentes en este acto inaugural. Resaltó el significado especial de esta edición habida cuenta de la crisis, pero recordó la importancia del mundo del toro en la generación de puestos de empleo y en el cuidado medioambiental. «El toro, materia prima de este mundo, no existiría sin la selección genética que hace el hombre y que redunda en el modelo se sostenibilidad para las dehesas».
Cifras incontestables
En este sentido, dejó sobre el albero de la plaza de toros de Fibes algunas cifras que dan la medida de lo que mueve este mundo: más de 7.500 profesionales; genera 2.500 millones de euros, creando cuatro millones de jornadas de trabajo, vendiéndose más de 40 millones de entradas y dedicándose unas 240.000 hectáreas a la cría del toro bravo. «La Feria Mundial del Toro -dijo el comisario- es la puerta taurina de la temporada».
También hizo hincapié en el acoso de los movimientos antitaurinos, que tiene ya «ramificaciones políticas» en muchas zonas de España. «No podemos quedarnos dormidos ante ello», alabando por contra «otros ámbitos políticos», caso de la Junta de Andalucía y del Ayuntamiento de Sevilla.
Guillermo López de Olea reiteró el compromiso de la Unión de Criadores de Toros de Lidia con la Feria Mundial del Toro.
Al final de su alocución, unas seis personas de una asociación antitaurina desplegaron algunas pancartas pidiendo la abolición de las corridas de toros. Todo quedó en una anécdota y fueron desalojadas inmediatamente.
Éxito en el primer día
Por lo demás, la primera jornada de esta nueva edición de la Feria Mundial del Toro discurrió por los cauces del éxito. Muchos visitantes desde que se abrieron las puertas. Una vez más, la plaza de toros de Fibes concentró gran parte de la atención de los aficionados. Las distintas exhibiciones y tentaderos que se realizaron a lo largo del día pusieron de manifiesto el interés de jóvenes y mayores.
Fue por la tarde cuando el Palacio de Exposiciones y Congresos comenzó a registrar aglomeraciones importantes. Por segundo año consecutivo se realiza la firma de autógrafos por parte de matadores de toros. En el día de ayer, Eduardo Dávila Miura Antonio Ferrera, vieron cómo se formaban colas para conseguir un autógrafo de ellos. Los matadores firmaron una serie de fotografías preparadas por la organización del evento en un set personalizado situado en el Pabellón 2, justo al lado de la recreación de la Dehesa. Cientos de aficionados quisieron recoger la firma y hacerse fotos con sus ídolos.
Los toreros destacaron la ilusión con la que el público se acerca a la mesa y el cariño que les expresan. Según Antonio Ferrera, uno de los protagonistas de la tarde, «se trata de una experiencia muy agradable en la que se toma contacto directo con los seguidores, con los que en muchas ocasiones no hay tiempo de pararse».
Otra de las grandes novedades de esta edición es el «Toreo de salón», en la que todo el que lo desee puede probar su destreza manejando capotes y muletas. En esta actividad colabora la Escuela Taurina de Sevilla, y son sus alumnos los que dan la oportunidad a todos aquellos aficionados que no han cogido un capote y una muleta en su vida.
En el Pabellón Plaza destacó ayer la presencia del matador de toros Juan Antonio Ruiz «Espartaco», que presenció un tentadero de eralas de sus propia ganadería a cargo de la Escuela Taurina de Espartinas. Su padre, Antonio Ruiz «Espartaco», dirigió a los chavales actuantes.
Otra de las grandes figuras del toreo que hicieron acto de presencia en esta jornada inaugural fue José Miguel Arroyo «Joselito», que siguió con gran interés las faenas de campo que se desarrollan en la plaza del Pabellón 3. Asimismo, fue muy requerido por los aficionados el diestro Víctor Puerto.
Éxito, por tanto, en esta primera jornada. Y todavía quedan los «días grandes».




