Domingo, 15-03-09
P. GARCÍA
SEVILLA. La Universidad de Sevilla viene preparando desde hace dos meses el espacio que antaño ocupaba la Facultad de Derecho para emprender próximamente en la sede central unas actuaciones que sus promotores no dudan en calificar de «históricas». El respeto a los valores artísticos y arquitectónicos de la primitiva Fábrica de Tabacos, adecuando el edificio a las necesidades de sus usuarios, son algunas de las directrices que marcan el plan director de remodelación que ha elaborado el arquitecto de la Hispalense Miguel González Vílchez.
Como ya adelantó ABC, algunas de las principales intervenciones tendrán como objeto liberar al inmueble de añadidos desafortunados que han ido surgiendo a lo largo de los años, al tiempo que se mejorarán las circulaciones interiores y la comunicación en los sentidos Norte-Sur y Este-Oeste en las dos plantas. Al término de las actuaciones previstas -que incluirán la adaptación a las normas de prevención y extinción de incendios y a las de seguridad de las personas- la sede habrá de quedar configurada como campus de Humanidades (con Filología, Geografía e Historia y la vuelta de Filosofía) y de los servicios centrales y generales del Rectorado.
Según ha informado el vicerrector de Infraestructuras, Antonio Ramírez de Arellano, el plan director contempla actuar en los 42.000 metros cuadrados útiles del inmueble, lo que supondrá una inversión de entre 40 y 50 millones de euros y un plazo estimado de cinco años. Para las obras preliminares y parte de la primera fase propiamente dicha -que podría iniciarse hacia el último trimestre de este año- se cuenta con 12 millones aprobados por la Junta de Andalucía. Entre los trabajos iniciales destaca, además de la instalación de aseos y ascensores, la de una cafetería-comedor universitario, que se ubicará en la zona del actual bar pero ampliado y cuyas obras esperan iniciarse en la segunda mitad del año.
El plan director, que se ha puesto en conocimiento de la Comisión Provincial de Patrimonio dada la tipificación como Bien de Interés Cultural del edificio, incorpora además la creación de siete aulas informáticas, una secretaría y una copistería únicas para el campus, cinco laboratorios y un Aula Magna, que será en este caso la actual de Filología, y la expansión de los servicios centrales hacia el sector antes ocupado por la Facultad de Derecho. «Habrá espacio en el edificio para 4.500 alumnos, 490 profesores y unos 300 funcionarios, con lo que habrá capacidad de sobra para las tres facultades», apunta Ramírez de Arellano, quien resaltó la gran Biblioteca de Humanidades que se proyecta con base en la actual central e incorporando las de Arte y Filología así como las de departamentos. En suma, mil metros lineales de estanterías para 700 usuarios simultáneos y una sala de 24 horas.
La reforma de la biblioteca así como las obras en aulas y despachos llenarán de contenido la segunda y tercera fase de las obras. Los departamentos se concentrarán en la periferia del inmueble -con un total de 490 despachos, 145 compartidos- mientras que las aulas -65 de carácter ordinario- se localizarán en el tercio central del edificio, ordenadas en dos grandes manzanas rodeadas de pasillos abovedados.
La ubicación de los centros
Aunque aún no se han determinado las zonas en las que se ubicarían las distintas facultades, en principio se ha establecido que Filología pudiera emplazarse en el ala que da a la Avenida del Cid, acceso principal de la antigua Facultad de Derecho; Geografía e Historia, en el sector de Doña María de Padilla, y Filosofía en el entorno de la calle Palos de la Frontera. Mientras que este centro sería el último en acomodarse en el edificio (actualmente se localiza en el campus de Ramón y Cajal, contando con 300 alumnos y 50 profesores) con su traslado al mismo en 2013, alguno de los dos restantes lo harían hacia verano de 2011 y el siguiente durante 2012.
Proyecto museográfico
Junto a la funcionalidad y adecuación de los espacios, una de las premisas en las que hace hincapié el vicerrector de Infraestructuras es en la de «devolver el esplendor al inmueble», si bien recalca que «la Universidad no va a renunciar a su razón de ser, pues lo que garantiza su utilidad pública es que seamos una institución docente». Con esta declaración de principios sale al paso de propuestas externas recientes que apuntaban a esta sede para la ubicación de un museo. «Tenemos muy claro nuestro proyecto -dice- y entendemos que no es compatible con ello». No obstante, se baraja la idea de «museizar» algunos espacios y crear una «pequeña zona de museo más restringido», para ir exponiendo periódicamente parte del patrimonio de la Universidad, así como un centro de interpretación. El vicerrector señala, a su vez, que las actuaciones previstas en el plan director podrían conllevar una mejora para la Casa Hermandad de los Estudiantes.
Rehabilitación de fachadas
En paralelo a todos estos trabajos, se llevará a cabo la rehabilitación de las fachadas del inmueble. En unas dos semanas se comenzará por la que da a la antigua cárcel. Para estas actuaciones, que se ejecutarán en sucesivas fases, la Hispalense destinará medio millón de euros al año, financiado por la Junta con cargo a su plan plurianual de inversiones.

