LOLA RODRÍGUEZ
SEVILLA. ¿Qué sucede cuando la factura del agua se dispara sin causa aparente?. Una de las posibles razones es que se haya producido una fuga en la red y que el nivel de suministro no se corresponda con el de consumo. La atención a domicilio a fin de realizar estas comprobaciones es una de las tareas que desarrolla Detectar, empresa sevillana que se dedica al control del rendimiento de las redes de abastecimiento de agua mediante un novedoso sistema inalámbrico que informa sobre el comportamiento de la red durante las 24 horas del día. Con 560.000 euros de inversión, este proyecto de I+D+i ha recibido un incentivo de casi el 19 por ciento por parte de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa.
«Nuestra actividad es el control de la red de distribución y su funcionamiento óptimo, de manera que el agua llegue a su destino y que se pierda la menor cantidad posible por el camino. Controlamos el agua que sale y el nivel de consumo». El gerente de Detectar, Luis Lozano, explica que en el caso de Sevilla y su área metropolitana, la red de abastecimiento supone nada menos que unos 3.000 kilómetros. «Analizar el nivel de caudal de agua y presión de todo ese conjunto es muy complicado, por eso hemos dividido la red por sectores que abarcan entre 15 y 20 kilómetros. Nosotros nos encargamos de algunas zonas».
Cómo funciona
El equipo autónomo, que Detectar ha instalado en un punto determinado de la red, «tiene batería y memoria, toma datos las 24 horas del día. A través del módem inalámbrico se comunica con nuestro centro de control e introduce los datos que toma sobre el caudal y la presión. De este modo, observamos si se mantiene en los ratios óptimos o si ha habido variaciones». Antes de eso, Detectar ha realizado «un estudio previo sobre lo que tiene que ser el flujo adecuado de agua y manejamos una serie de parámetros de control. Cuando observamos que el comportamiento de la red se sale de los ratios óptimos de consumo, es que sucede algo raro y acudimos al punto donde puede haberse producido la avería».
En cuanto a si se producen muchas averías a diario, Lozano responde que «permanentemente. La red de agua es algo activo y las variaciones son intrínsecas a ella. Una red de tuberías no es para toda la vida. Y este sistema nos permite saber si ha producido una fuga que de otra manera no conoceríamos, al estar enterrada».
La empresa sevillana Detectar comenzó a trabajar sobre esta nueva tecnología en 2005. «El objetivo era facilitarnos el trabajo y reducir costes en mano de obra, lo cual encarecía mucho el servicio y era más difícil de vender». Según Lozano, este trabajo «históricamente se ha basado mucho en la mano de obra con la peculiaridad de ser artesanal». Ahora, con el nuevo sistema, «hemos logrado una mayor efectividad a menor coste, y a las empresas abastecedoras de agua les resulta asequible contratar el servicio». También han recibido una ayuda de 200.000 euros del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial.