Valoración:
«Que se haga con mi hijo igual que con el caso de Marta»
María Isabel, madre de Josué, muestra imágenes de su hijo y esposo, también desaparecido. ABC
Lunes, 13-04-09
Esta pasada semana se han cumplido tres años desde que el joven Josué Monge desapareciera cuando se dirigía en bicicleta desde su domicilio de la calle Cristóbal Halffter en el barrio nazareno de Huerta Sola a casa de un amigo. Llevaba 30 euros en el bolsillo y una mochila para pasar la noche fuera, pero nunca llegó a su cita.
A los trece días, se marchó su padre, Antonio, en extrañas circunstancias. Salió en un furgoneta blanca, propiedad de la empresa para la que trabajaba, y no regresó más. Aún se mantiene viva una orden de «detención y personación» sobre su persona, que fue dictada en el mes de mayo de aquel mismo año, poco después de que se perdiera la pista del menor.
La disposición obedecía al requerimiento judicial para que Antonio Monge prestase declaración a cuenta del caso, aunque no implicaría la emisión de cargos en su contra de manera implícita.
Sin embargo, la madre del menor, María Isabel, siempre ha culpado públicamente al padre por su conducta tras la desaparición de su hijo. De hecho, las declaraciones contradictorias de Antonio en los interrogatorios policiales, y detalles en su comportamiento revelados a lo largo de la investigación, reforzaron aún más la orden de búsqueda.
Después de tres años, apenas se sabe qué ha podido pasar en este tiempo. Durante los primeros meses, María Isabel insistía en que alguien tenía retenido a su hijo para que no volviera a casa.
Al cumplirse el año y durante una manifestación de recuerdo convocada a las puertas del Ayuntamiento nazareno, mostró su convencimiento de que la marcha sin rastro de su marido, lo situaba como principal sospechoso de la desaparición de Josué. De hecho, aquel día, Antonio estuvo fuera de casa durante cinco horas y regresó con una indumentaria distinta a la que se marchó.
Josué llegó incluso a avisar a su amigo de que llegaría tarde a la cita porque debía de trabajar primero con su padre, aunque Antonio nunca lo comentó. «O lo tiene encerrado o lo ha matado», lamentaba por aquel entonces María Isabel, que ayer aún mostraba sus recelos de cómo se ha llevado la investigación de su hijo. «No se hizo nada hasta el décimo día de desaparecer Josué, porque también era Semana Santa y esas horas, fueron cruciales», declaró a ABC.
Reconoce que se ha sentido «muy sola» durante todo este tiempo y que ahora, incluso le deniegan sus peticiones. «Hace poco mi abogada le pidió a la jueza que se volvieran a iniciar una serie de averiguaciones, pero le dijo que no con el pretexto de que el caso estaba archivado provisionalmente», explicó María Isabel.
Dice que ha escrito una carta a la titular del Juzgado nº 3 de Dos Hermanas, -que declinó hacer cualquier declaración a este periódico-, responsable del caso, «creyendo que por ser mujer sería más sensible a mi causa desde el principio», aunque insiste en que «tanto la policía, como la justicia no ha actuado de manera ni correcta ni suficiente».
Pese a que las pesquisas apuntan «a que mi hijo no está vivo», María Isabel se niega a que se archive el caso. «Dicen que estará archivado hasta que pase algo extraordinario, pero cómo va a ocurrir si se oponen a que mi abogada prosiga con las diligencias y defienda a mi hijo», cuestionó la mujer. Se queja de que «no se han movido como tenían que haberlo hecho» y que «ahora, sólo se están poniendo trabas».
«Me parece bien cómo se lleva el caso de Marta del Castillo, pero que también se haga con mi hijo porque no está resuelto. Josué es un menor y también tiene que ser protegido por la ley con iguales medios», señaló María Isabel que dijo sentirse «desamparada» porque «no sé qué me falta a mí o qué le sobra a otros ciudadanos para tener los mismos derechos a que la administración queme todas las mechas».
La familia ha soportado también los rumores que situaban a padre e hijo juntos, incluso fuera de España, y ha solicitado ayuda desde Portugal a Alemania. Hace un mes, una llamada situó a la policía cerca de Francia donde una señora aseguró que Antonio Monge era su vecino. Fue otra falsa alarma.
Entretanto, la madre del menor advierte que seguirá su «lucha solitaria», acudiendo de nuevo al Defensor del Pueblo y a las instituciones «que hicieran falta» para que la memoria de su hijo siga presente. «Sólo quiero saber qué ha pasado con mi hijo porque tanto sus dos hermanos como yo sufrimos cada día sin que veamos justicia por ningún lado», sentenció María Isabel.
Fuentes policiales no quisieron aportar ningún dato al entender que parte del caso aún sigue estando bajo secreto sumario, si bien aseguraron que «sigue abierto» en tanto que «continúan las investigaciones y se sigue actuando» en el marco de personas desaparecidas.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...
Error processing SSI file
Error processing SSI file
Error processing SSI file