La Fiscalía de Sevilla pedirá mañana dos años de cárcel para dos sindicalistas por el presunto robo de tres carros de supermercado llenos de comida, aunque ellos definen la acción como una "expropiación de productos básicos" en protesta por el despido de una embarazada.
Los sindicalistas N.E.S., del sindicato CGT, y F.J.T.M., del SOC-SAT, van a ser juzgados por un presunto robo con intimidación, por apoderarse de tres carritos de la compra durante una acción llevada a cabo la víspera del Primero de Mayo de 2006 en un supermercado de la cadena Plus en la calle Arroyo de Sevilla.
Los acusados, que han convocado una concentración de protesta a las puertas de los juzgados de Sevilla, sostienen que como representantes sindicales "mediaron ante la empresa, intentando en todo momento llegar a un acuerdo y remarcando el carácter pacífico de la protesta".
Afirman que la "expropiación" fue llevada a cabo por los "precarios" que participaban en la protesta y que se trataba de "productos básico cuyo coste no superaba los 287 euros", por lo que en su convocatoria lamentan "la creciente criminalización de la acción social y sindical".
Los dos sindicalistas sostienen que actuaban como mediadores dentro de una protesta denominada "Primero de Mayo de los Precarios". Para ello, el 29 de abril de 2006 más de un centenar de personas irrumpieron con disfraces en el citado supermercado junto con lo que denominaban "Virgen de la Precariedad" y "durante casi una hora, bloquearon de forma festiva las cajas, cantaron consignas y reivindicaron derechos laborales y sociales para todos".
Finalmente, "expropiaron tres carros de la compra cargados con productos básicos" en una protesta que "tuvo un alto carácter simbólico y transcurrió de forma pacífica, con una buena carga de ironía y siempre respetando a los trabajadores y clientes", dicen en su convocatoria, remitida a Efe.
La Fiscalía, sin embargo, sostiene que los dos procesados "sujetaron al encargado del supermercado mientras tres individuos que no han sido identificados se llevaron tres carros por valor de 287 euros". La cajera, "ante el miedo a que el encargado fuera agredido, dejó pasar los productos sin abonar su importe", añade el fiscal en un escrito de acusación al que ha tenido acceso Efe.
Afirman que la "expropiación" fue llevada a cabo por los "precarios" que participaban en la protesta y que se trataba de "productos básico cuyo coste no superaba los 287 euros"
Los procesados sostienen que el motivo de su protesta era "denunciar a la empresa por el despido improcedente" de una trabajadora por encontrarse embarazada, y "en general denunciar la situación de precariedad laboral y falta de derechos que sufren los trabajadores de las superficies comerciales y el comercio".