GLORIA DE LA TORRE. SEVILLA
Actualizado Jueves, 14-05-09 a las 07:48
La eficacia de los planes de prevención dirigidos a los jóvenes en materia de consumo de alcohol y droga, violencia y educación sexual está en tela de juicio. Más de la mitad de los estudiantes sevillanos de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) reconoce haber practicado sexo y haber consumido alcohol. De ellos casi el 17 por ciento ha tenido relaciones sexuales completas y más de dos tercios consume alcohol en la actualidad.
Así se refleja en el Estudio sobre Comportamientos de Riesgo en Estudiantes de ESO de Andalucía, que ha realizado el Grupo de Investigación Social de la Escuela Universitaria de Trabajo Social de Jerez, y que ayer presentó los datos referentes a Sevilla. Las cifras confirman una realidad que no es ajena a nadie pero que pocos miran de frente.
La capital hispalense se lleva la palma en afición al botellón, ya que es la provincia andaluza en la que mayor porcentaje de jóvenes —un 68 por ciento de los adolescentes que beben— prefieren esta fórmula perseguida por las autoridades si no se hace en los lugares preparados para ello. Tan sólo el 28 por ciento recurre a estas ubicaciones frente al 33 por ciento que lo hace «en cualquier parte», de estos el 23 por ciento lo hace en parques públicos y el 10 por ciento en la calle, generalmente, frente a la discoteca a la que acudirá después.
Pese a que Sevilla es tras Huelva la provincia en la que los jòvenes de estas edades menos consumen en bares y discotecas resulta muy llamativo un dato: Los adolescentes que eligen esta opción con una media de 15 años son un 18 por ciento. Resulta paradójico si tenemos en cuenta que en las llamadas discotecas light está prohibida la venta de alcohol y en las «normales» vetada la entrada a menores.
El informe, que se ha hecho con 2.225 encuestas válidas en toda Andalucía y 437 en Sevilla, arroja datos demoledores sobre los hábitos íntimos de los chavales que cada vez se inician antes en la sexualidad y sobre las deficiencias que encuentran con respecto a la educación en esta materia.
Despertar al sexo
Uno de cada cuatro estudiantes ha mantenido relaciones sexuales con penetración, con una edad media de 14 años y en el 19 por ciento de los casos declaran no haber usado ningún anticonceptivo la primera vez. Se confirma el considerable aumento de la precocidad entre los más jóvenes lo que contrasta con que el 40 por ciento afirme que no ha recibido educación sexual y el 17,5 ha usado la pildora poscoital.
Tras la exposición de las encuestas, el grupo de trabajo que dirige José Rodríguez Carrión, ha propuesto «que la educación sexual sea una asignatura obligatoria para disminuir los riesgos que conllevan sus prácticas habituales» e insistió en que «los programas de prevención hay que ponerlos en las aulas que es donde los chavales pasan su tiempo».
El estudio que ha sido presentado a 400 orientadores de institutos de Sevilla ahonda en otros factores como son la familia y el entorno escolar, con datos como que el 1,8 por ciento siente «miedo de sus padres».
En comparación con las cifras andaluzas se ha detectado que en Sevilla los niveles de violencia son similares mientras que la precocidad y las cifras del botellón son muy superiores.