Actualizado Jueves, 04-06-09 a las 17:46
El presidente del cambio ha llegado a Egipto para convencer a los musulmanes de la necesidad de un nuevo comienzo, una nueva era, una nueva oportunidad para conseguir la paz entre Israel y Palestina y hacer realidad la solución de los dos estados.
En su constante intento por hacer historia, Barack Obama ha vuelto a llevarse los aplausos del público. Pero esta vez no ha sido en alguno de los 50 estados que recorrió durante la campaña presidencial. Ni en una capital europea como Berlín. Esta vez ha sido en la Universidad de El Cairo (territorio amigo, eso sí). Allí, el presidente de EE.UU. ha repetido su nombre alto y claro: Barack Hussein Obama.
El hombre que conquistó América pretende conquistar el corazón de los musulmantes, estructurando su discurso en siete grandes temas: el extremismo violento en todas sus formas, la situación entre Israel, Palestina y el mundo árabe, los derechos y responsabilidades de las naciones respecto a las armas nucleares, la democracia, la libertad religiosa, los derechos de las mujeres, el desarrollo económico y las oportunidades.
"Debe acabar este ciclo de sospecha y discordia" en las relaciones entre EEUU y el mundo musulmán", ha insistido Obama, ofreciendo a cambio "un nuevo comienzo" basado en los intereses y el respeto mutuos. "En tanto nuestra relación venga definida por nuestras diferencias, potenciaremos a los que cultivan el odio en lugar de la paz, y quienes promueven el conflicto en vez de la cooperación", ha subrayado.
"Tenemos el poder para lograr el mundo que buscamos, pero sólo si logramos el coraje necesario para un nuevo comienzo". Con estas palabras, al final de su intervención ha nombrado tres citas del Corán, el Talmud y la Biblia que recuerdan cómo los pueblos del mundo "pueden vivir en paz. Sabemos que es el deseo de Dios. Ahora debe ser nuestro trabajo en la tierra"
Estos son los ejes del discurso de Obama al mundo musulmán:
- Sobre Palestina. "El pueblo palestino -árabes y cristianos- ha sufrido en su búsqueda de una tierra. Llevan más de 60 años soportando el dolor. Muchos esperan en campos de refugiados en Gaza, Cisjordania y las tierras vecinas una vida de paz y seguridad que nunca han podido alcanzar. Soportan las humillaciones diarias de la ocupación. Así que que no haya ninguna duda: la situación del pueblo palestino es intolerable. EE.UU. no los dejará solos en su aspiración legítima de lograr la dignidad y la oportunidad de tener su propio estado".
- Sobre Hamas: "Hamas debe abandonar la violencia y reconocer el derecho de Israel a existir. Ya se ha derramado demasiada sangre".
- Sobre Israel: "Los israelíes deben reconocer que igual que su derecho a existir no puede ser negado, tampoco puede ser el de los palestinos. EE.UU. no acepta la legitimidad de los asentamientos israelíes. Su construcción viola acuerdos previos y mina los esfuerzos de conseguir la paz. Es hora de que paren los asentamientos. Israel debe también permitir que los palestinos puedan vivir, trabajar y desarrollar su sociedad. Y al igual que devasta a las familias palestinas, la continua crisis humanitaria en Gaza no sirve a la seguridad israelí, como tampoco la continua falta de oportunidades en Cisjordania. El progreso en la vida de los palestinos debe ser parte del camino hacia la paz. Israel debe dar pasos concretos para hacer posible ese progreso".
- Sobre Irán. La república islámica ha protagonizado la "tercera fuente de tensión" expuesta por Obama, descrita como "nuestro común interés en los derechos y responsabilidades de las naciones en materia de armas nucleares". Tras reconocer que este asunto ha sido "fuente de tensión" entre EE.UU. e Irán durante años, ha denunciado que "Irán se ha definido a sí mismo por oposición a mi país". Y añadiendo que la historia de desavenencias es bien conocida, Obama ha subrayado que "en lugar de mantenernos en el pasado, le he dicho a los líderes iraníes que mi país está preparado para ir hacia adelante. La pregunta ahora no es a lo que se opone Irán, sino el futuro que quiere construir. Reafirmo el compromiso americano a buscar un mundo en el que ninguna nación tenga armas nucleares. Y cualquier nación -incluida Irán- debería tener el derecho a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos si cumple con las responsabilidades del Tratado de No Proliferación.
- El Islam. "Lo dije en Ankara y lo vuelvo a repetir: EE.UU. no está ni estará nunca en guerra con el Islam. El Islam siempre ha sido parte de la historia de América. La primera nación que reconoció a mi país fue Marruecos. En la firma del Tratado de Tripoli en 1796, nuestro segundo presidente, John Adams, escribió: "EE.UU. no tiene enemistad contra las leyes y religión de los musulmanes". Y desde nuestra fundación, los americanos musulmanes han enriquecido a EE.UU". "El Islam en una parte de América. Y creo que compartimos aspiraciones comunes: vivir en paz, conseguir una educación, trabajar con dignidad, amar a nuestras familias y a nuestro Dios. La libertad en América es indivisible de la libertad de religión. Por eso hay una mezquita en cada estado y más de 1.200 en nuestro país y por eso el gobierno de EE.UU. ha ido a los tribunales para proteger el derecho de las mujeres y las niñas a llevar hijab".
- La actitud de Occidente. "Es importante que los países occidentales eviten impedir a los ciudadanos musulmanes practicar su religión y dictar qué tipo de ropa debe llevar una mujer musulmana. No podemos disfrazar de liberalismo la hostilidad contra cualquier religión".
- Su historia personal. "Se ha dicho mucho sobre el hecho de que un afroamericano llamado Barack Hussein Obama podía ser elegido presidente de EE.UU. Pero mi historia personal no es tan única. El sueño de oportunidades no se ha hecho realidad àra todos en mi país, pero la promesa existe para quienes lleguen a nuestra tierra. Y eso incluye a los siete millones de musulmanes americanos que viven hoy en EE.UU".
En su constante intento por hacer historia, Barack Obama ha vuelto a llevarse los aplausos del público. Pero esta vez no ha sido en alguno de los 50 estados que recorrió durante la campaña presidencial. Ni en una capital europea como Berlín. Esta vez ha sido en la Universidad de El Cairo (territorio amigo, eso sí). Allí, el presidente de EE.UU. ha repetido su nombre alto y claro: Barack Hussein Obama.
El hombre que conquistó América pretende conquistar el corazón de los musulmantes, estructurando su discurso en siete grandes temas: el extremismo violento en todas sus formas, la situación entre Israel, Palestina y el mundo árabe, los derechos y responsabilidades de las naciones respecto a las armas nucleares, la democracia, la libertad religiosa, los derechos de las mujeres, el desarrollo económico y las oportunidades.
"Debe acabar este ciclo de sospecha y discordia" en las relaciones entre EEUU y el mundo musulmán", ha insistido Obama, ofreciendo a cambio "un nuevo comienzo" basado en los intereses y el respeto mutuos. "En tanto nuestra relación venga definida por nuestras diferencias, potenciaremos a los que cultivan el odio en lugar de la paz, y quienes promueven el conflicto en vez de la cooperación", ha subrayado.
"Tenemos el poder para lograr el mundo que buscamos, pero sólo si logramos el coraje necesario para un nuevo comienzo". Con estas palabras, al final de su intervención ha nombrado tres citas del Corán, el Talmud y la Biblia que recuerdan cómo los pueblos del mundo "pueden vivir en paz. Sabemos que es el deseo de Dios. Ahora debe ser nuestro trabajo en la tierra"
Estos son los ejes del discurso de Obama al mundo musulmán:
- Sobre Palestina. "El pueblo palestino -árabes y cristianos- ha sufrido en su búsqueda de una tierra. Llevan más de 60 años soportando el dolor. Muchos esperan en campos de refugiados en Gaza, Cisjordania y las tierras vecinas una vida de paz y seguridad que nunca han podido alcanzar. Soportan las humillaciones diarias de la ocupación. Así que que no haya ninguna duda: la situación del pueblo palestino es intolerable. EE.UU. no los dejará solos en su aspiración legítima de lograr la dignidad y la oportunidad de tener su propio estado".
- Sobre Hamas: "Hamas debe abandonar la violencia y reconocer el derecho de Israel a existir. Ya se ha derramado demasiada sangre".
- Sobre Israel: "Los israelíes deben reconocer que igual que su derecho a existir no puede ser negado, tampoco puede ser el de los palestinos. EE.UU. no acepta la legitimidad de los asentamientos israelíes. Su construcción viola acuerdos previos y mina los esfuerzos de conseguir la paz. Es hora de que paren los asentamientos. Israel debe también permitir que los palestinos puedan vivir, trabajar y desarrollar su sociedad. Y al igual que devasta a las familias palestinas, la continua crisis humanitaria en Gaza no sirve a la seguridad israelí, como tampoco la continua falta de oportunidades en Cisjordania. El progreso en la vida de los palestinos debe ser parte del camino hacia la paz. Israel debe dar pasos concretos para hacer posible ese progreso".
- Sobre Irán. La república islámica ha protagonizado la "tercera fuente de tensión" expuesta por Obama, descrita como "nuestro común interés en los derechos y responsabilidades de las naciones en materia de armas nucleares". Tras reconocer que este asunto ha sido "fuente de tensión" entre EE.UU. e Irán durante años, ha denunciado que "Irán se ha definido a sí mismo por oposición a mi país". Y añadiendo que la historia de desavenencias es bien conocida, Obama ha subrayado que "en lugar de mantenernos en el pasado, le he dicho a los líderes iraníes que mi país está preparado para ir hacia adelante. La pregunta ahora no es a lo que se opone Irán, sino el futuro que quiere construir. Reafirmo el compromiso americano a buscar un mundo en el que ninguna nación tenga armas nucleares. Y cualquier nación -incluida Irán- debería tener el derecho a desarrollar energía nuclear con fines pacíficos si cumple con las responsabilidades del Tratado de No Proliferación.
- La actitud de Occidente. "Es importante que los países occidentales eviten impedir a los ciudadanos musulmanes practicar su religión y dictar qué tipo de ropa debe llevar una mujer musulmana. No podemos disfrazar de liberalismo la hostilidad contra cualquier religión".
- Su historia personal. "Se ha dicho mucho sobre el hecho de que un afroamericano llamado Barack Hussein Obama podía ser elegido presidente de EE.UU. Pero mi historia personal no es tan única. El sueño de oportunidades no se ha hecho realidad àra todos en mi país, pero la promesa existe para quienes lleguen a nuestra tierra. Y eso incluye a los siete millones de musulmanes americanos que viven hoy en EE.UU".


