Valoración:
Actualizado Martes, 14-07-09 a las 09:51
«Seguro que me va a grabar. Mire que soy de pueblo, hablo rápido y ceceo», dice con sorna el artista Eduardo D'Acosta, que pese a apellido italiano, nació en Gerena. Sevilla, en 1975.
En la clausura de la temporada de la galería Birimbao, D'Acosta presenta la exposición «Apariencias», una muestra fotográfica que recorre, texturas, paisajes en corto, paredes y detalles de texturas de ciudades tan dispares como Estocolmo, Larache, Isla Cristina, Aracena o La Habana.
Es actualmente profesor de la Escuela de Arte de Sevilla, «donde los chavales solucionan las cosas con imágenes y les falla escribir». Se interesó por el mundo del arte y trabajó en el verdeo para pagarse la carrera. Trabajaba junto a su padre «al que le debo muchísimo» dice sin esconder el orgullo.
Empezó haciendo diseños pero se marchó a principios de este siglo a Santander para enseñar fotografía, y allí fue donde comenzó su aventura con esta disciplina. Después de un tiempo y tras estar en Extremadura y en Jerez, volvió a Sevilla.
La mentira de la fotografía
El artista tiene en mente resolver un enigma: el de la mentira de la fotografía. «No es cierto que una imagen valga más que mil palabras, a veces una imagen vale mucho y a veces no porque la fotografía es subjetiva, es la visión del que aprieta el botón. En ocasiones la descripción es mucho más eficaz. La imagen condiciona al espectador. En las palabras se da uno más cuenta de la intención del que escribe, en la foto, no. A veces la foto se ha utilizado para presentar como verdad algo que es mentira».
Tiene pocos fetiches, pero de elegir alguno serían las fotos de Pérez Siquier de su primera época, «también las de Ramón Masats o de Franco Fontana..., pero si tuviera que elegir uno, Pérez Siquier, que fue un visionario de la foto que hoy se hace».
Está seguro de que el retratista del siglo XXI es el fotógrafo, «y además, esa expresión que tenían los pintores con respecto a sacar la parte psicológica de la gente ha recaído en los fotógrafos, y me parece que los pintores lo agradecen. Todo los famosos han querido pasar por la cámara de Newton, de Irving Penn, de Avedon.... es lo que hay. Además, en España la gente empieza a colgar fotos en las paredes de sus casas y se entiende como una parte más del circo mediático que en muchos casos es el mundo del arte. No pasa nada por colgar una fotografía encima del sofá o al lado de un cuadro. Antes se relacionaba la pintura con el prestigio social, y eso ya está pasado», afirma.
Eduardo D'Acosta está preparando actualmente un proyecto en Gerena junto a la gente que hace el verdeo, «en homenaje a mi padre, pero hacerlo con quien conozco, metiéndome entre ellos. Diciendo la verdad».
Cuenta Azul de iBanesto: 3,60% TAE. Y 4% TAE si vienes de un Banco Online.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...