
«The morning line», una de las obras emblemáticas de la Biacs, que se ha convertido ya en el propio paisaje del CAAC en Sevilla y que podría trasladarse a Viena en 2010
Miércoles, 12-08-09
La cesión de colecciones de arte por parte de particulares se ha convertido en una de las fórmulas más habituales, y buena prueba de ello es la creación del Museo Picasso de Málaga, realizada con el legado en depósito de las colecciones privadas de Jacqueline y Bernard Picasso, a través de un convenio con la Junta de Andalucía, y la creación de una fundación que rige los destinos del Picasso.
Destacados coleccionistas de arte han querido ceder a la ciudad de Sevilla parte de sus colecciones. Tal fue el caso de la Baronesa Thyssen, quien en época de Juan Carlos Marset como delegado municipal de Cultura, inició conversaciones con el Ayuntamiento de Sevilla que no llegaron a buen término. La colección de pintura andaluza del siglo XIX de la baronesa ha terminado yéndose a Málaga, donde está ya muy ultimada la creación del museo que la albergará.
Pero ahora, otra colección Thyssen parece que va a escaparse de las manos. Tras la Bienal de Arte Contemporáneo de 2008, el director del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, José Lebrero, hoy designado ya como nuevo director del Museo Picasso de Málaga, inició una serie de conversaciones con Francesca Thyssen a raíz de la instalación en el CAAC de una señera obra de su colección, la conocida como «The Morning Line».
Esta instalación es un proyecto experimental pionero de Matthew Ritchie, encargado por la Fundación Thyssen-Bornemisza Art Contemporary y diseñado en colaboración con los arquitectos Aranda / Lasch y Daniel Bosia de Arup Advanced Geometry Unit, que explora las intersecciones interdisciplinares entre el arte, la arquitectura, las matemáticas, la cosmología, la música y la ciencia.
La pieza, valorada al parecer en unos 600.000 euros, sigue instalada en la pradera del CAAC, ante la puerta principal del Monasterio de la Cartuja. El CAAC y la Fundación Thyssen han llegado a un nuevo acuerdo de prórroga de la estancia de la misma hasta el próximo 31 de diciembre. Sin embargo, pese a algunos rumores que insistían en la posible compra de la obra por parte de la Consejería de Cultura para que ésta permaneciera en el CAAC, parece que finalmente la pieza será desmontada para ser expuesta en Viena. Recientemente, una delegación del Ayuntamiento vienés visitó Sevilla para tratar el traslado de la obra, dada su complicada instalación que requiere a especialistas.
Paralelamente a la permanencia de la «Morning Line» en el CAAC, el director del centro ha tenido una fluida relación con la Fundación Thyssen. Tal es así, que la próxima exposición que se inaugurará en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo el próximo 17 de septiembre, titulada «Máquinas de Mirar», contará con una obra cedida por la Fundación Thyssen.
Sin embargo, y frente a estas buenas relaciones, la marcha de José Lebrero al Picasso de Málaga va a producir, en principio una interrupción de las conversaciones iniciadas el año pasado sobre la posibilidad de trasladar a Sevilla unas cien obras de la Fundación Thyssen, especializada en arte contemporáneo.
Granada se mueve
La colección de esta Fundación está compuesta por más de seiscientas obras, desde las vanguardias hasta la actualidad. En 2008 las conversaciones sobre esta posible cesión fueron iniciadas desde dos frentes: la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, protagonizada por José Lebrero, y el Ayuntamiento de Granada con su alcalde a la cabeza. Mientras que en el primer término la Consejería aún «no ha vuelto a mover ficha», más allá del contacto personal de Lebrero con Thyssen, Granada sí ha hecho sus deberes, presentándole a Francesca Thyssen una propuesta en firme con un lugar especialmente diseñado para el depósito de las piezas de su colección.
A principios del pasado julio la propia Francesca Thyssen visitó Granada donde se entrevistó con representantes municipales quedando muy satisfecha con los resultados de la entrevista. Posteriormente vino a Sevilla pero no tuvo ningún contacto con la Consejería de Cultura. ¿Volverá Sevilla a perder otra colección de arte? En este caso sería una segunda Thyssen.


