Publicado
Sábado
, 07-11-09 a las 07
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Emana está preocupado. Considera que sus palabras se malinterpretaron e invita a cualquiera que le pregunta sobre sus declaraciones en Francia a que las lea atentamente. La traducción no deja lugar a la duda, pero el camerunés insiste en que sus palabras tienen matices. Desde el club se ha llevado una buena reprimenda y él no cree que esté justificada. No quiere que esto enturbie su relación con la afición, ahora cuando estaba en proceso de pacificación y había conseguido aparcar el maremoto que provocó a final de verano presionando al club. Está muy afectado el africano, que quiere con toda su alma volver a ser el que se destapaba hace justo un año como una de las sorpresas agradables de la Liga en la temporada pasada y recuperar el papel protagonista que le hizo ser muy querido por la grada bética.
Sabe que sus discursos no tienen que ser en el papel, sino en el campo, pero anda muy afectado anímicamente y así se le ha visto estos días en los entrenamientos. Sus compañeros lo han notado ya que Emana suele ser uno de los más animados del vestuario. Con su entrevista en alfinaldelapalmera.com limó asperezas, pero sabe que le costará mucho recuperar el cariño de la grada. Quizás nunca lo consiga porque ésta ya ha dictado sentencia a no ser que su fútbol diga lo contrario. Sin embargo, también tendrá difícil dar una respuesta con las botas y el balón, puesto que el buen partido de Gerona hace que Tapia piense muy seriamente repetir la convocatoria. Las únicas novedades deben ser Juanma por Israel y Vega, que fue el descarte entonces, por Rivas. Entonces Emana se quedaría otra vez en tierra en una medida complicada porque se interpretaría que sus declaraciones han influido en ello, pero es más importante premiar al grupo que respetar galones y ese discurso está muy instalado en el cuadro de mandos verdiblanco.


