Miércoles
, 11-11-09
El nuevo arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, lamentó ayer la sentencia del Tribunal de Estrasburgo que señala que la presencia del crucifijo en los colegios públicos va contra la libertad religiosa, y advirtió de que esto «va a influir en las legislaciones de los países europeos». Asenjo explicó, en declaraciones a la Cadena Cope recogidas que Europa Press, que «por defender los derechos de unos pocos se niega el derecho de los padres que desean que permanezcan los crucifijos en las escuelas«, y añadió que con la decisión «se olvidan las raíces cristianas de Europa», ya que el crucifijo es «el emblema de los más grandes valores que hoy más que nunca la sociedad necesita».
El arzobispo de Sevilla se refirió al aborto como «una desgracia» y un «crimen abominable», y aseguró que «lo progresista es defender toda vida, desde su concepción hasta el ocaso natural». Indicó que «la aceptación social del aborto es una de las mayores barbaridades que han acaecido en Europa en el siglo XX, cuando se ha ido aceptando en las legislaciones nacionales».
Por último, con motivo de la caída del muro de Berlín en su veinte aniversario, instó a que «caigan los nuevos muros que dividen a Europa: el muro del laicismo, del relativismo moral, el muro del desprecio de la vida naciente y también el muro del olvido de las raíces cristianas de Europa».


