Después de la petición de los médicos por la cláusula de objeción sigue la polémica_Los defensores recuerdan el derecho a no sufrir
Jueves
, 19-11-09
La Asociación Profesionales por la Etica afirmó ayer que «hay una interpretación abusiva de la voluntad del paciente o del representante del paciente» que marca la praxis del médico, tras la petición hecha el martes en la Comisión de Salud en el Parlamento andaluz por el presidente del Consejo Andaluz de Colegios de Médicos, Juan José Sánchez Luque, quien reclamó en su intervención que el proyecto de Ley de Muerte Digna incluya la objeción de conciencia del facultativo a la hora de tratar a un paciente terminal.
Sánchez Luque, además, lamentó que en el apartado de la objeción de conciencia «el legislador no ha sido justo con la clase médica». En su opinión, es necesario un «margen de libertad» que todo profesional debe de tener respecto a este tipo de actos médicos vinculados al proceso final de la muerte y defendió que, «incluso cuando era obligatorio el servicio militar, se recogía la figura del objetor de conciencia».
Ayer, en declaraciones a Europa Press, el presidente de Profesionales por la Ética, Miguel Gómez de Agüero, dijo que el tema de la objeción de conciencia es «una de las grandes lagunas del proyecto de esta ley».
Añadió que «básicamente lo que vendría a ocurrir si esto no se incluye es que la voluntad del paciente marcaría lo que es la praxis del médico, y desde el punto de vista de lo que se considera deontológico, el profesional quedaría en un segundo lugar».
Por lo tanto, añadió, «pensamos que hay una interpretación abusiva de la voluntad del paciente o del representante del paciente y que no queda salvada la profesionalidad del médico y su deontología a la hora de actuar».
No hacía falta
Además, indicó «no hacía falta regular nada en este sentido, puesto todos los días se resuelven muchos casos de situaciones terminales con una praxis aceptada y utilizada por la clase médica tanto desde el punto de vista deontológico como desde el punto de vista más técnico».
Asimismo, Gómez de Agüero insistió en que «es una tema importante la posibilidad del médico a acogerse a su objeción de conciencia», y aclaró que «no hay voluntad por parte del legislador de incluirla», puesto que, continuó diciendo, «ya se ha planteado a lo largo de la redacción del proyecto y hasta ahora la respuesta reiterada de la Administración es no querer contemplar esta libertad de conciencia del médico en su actuación».
Por su parte, el coordinador de la Asociación Derecho a Morir Dignamente, César Caballero, dijo que, teniendo en cuenta que «no hay ningún médico que esté en contra de la sedación o del esfuerzo terapéutico, con un consenso del 99%, no puede aplicarse la objeción de conciencia». Además, apostilló, que «no es un derecho ciudadano el derecho a morir dignamente, pero el derecho a no sufrir es un derecho constitucional». aballero apuntó que «la ley no recoge a todos los enfermos terminales, solo a terminales».

