
ABC La existencia de este molino se conoce desde el siglo XV
Domingo
, 31-01-10
A cuatro metros bajo tierra y en pleno centro de la ciudad se esconde un tesoro patrimonial que muy pocos han tenido el privilegio de conocer, el molino de La Mina, que da nombre a la principal calle de la localidad es un caso único en España de industria molinera hipogea en España. Un proyecto permitirá visitarlo de forma permanente y lo dotará de un espacio de interpretación donde se explicará el uso del agua en esta singular infraestructura.
El molino de la Mina, cuya existencia se conoce desde el siglo XV, es conocido más en las pinturas románticas que lo representan que en su fisonomía real, ya que quedó definitivamente oculto tras la construcción sobre él del Teatro Gutiérrez de Alba en los años 20 del pasado siglo, no mucho después de que cesara su uso. El acceso ahora obliga a instalar una escalera y descender cuatro metros por un estrecho agujero.
Pero una joya tan singular merecía salir a la luz. Para ello se ha diseñado un proyecto de accesibilidad que incluye también un espacio expositivo previo y la reurbanización en forma de plaza del entorno desde el que se accederá al molino. Sobre la calle se elevará una estructura acristalada que introducirá al militante en el corazón de la tierra, en un descenso que se podrá hacer en ascensor o por escalera. Llegará a un espacio de recepción y desde aquí accederá una zona de exposición e interpretación y desde este punto al molino. Allí encontrará una estructura de molienda que sigue la tipología de cubo, es decir, que conduce el agua para dejarla caer desde una altura y aprovecha la energía así generada para mover las piedras que molían el trigo.
La construcción original se dispone en un espacio abovedado y en otro excavado en la piedra. La procedencia del agua motriz es otra de las singularidades de este molino. Procede de las galerías de agua subterráneas que recorren el subsuelo de Alcalá y que abastecieron durante siglos de agua para el consumo humano a Sevilla, donde llegaba mediante los Caños de Carmona, que en realidad tienen su origen en Alcalá.
Las últimas investigaciones han descubierto que estas galerías, que pueden verse también desde el molino subterráneo, tienen origen romano y fueron ampliadas en época de los árabes. Además de surtir de agua a Alcalá y Sevilla, aquí tienen un uso industrial.
El proyecto para el monumento incluye su restauración y la creación de las condiciones necesarias para que la sala de molienda mantenga las condiciones de humedad originales creadas por la topografía del espacio. En su dimensión exterior se incluirá en la reurbanización de la calle y el proyecto de peatonalización previsto para la misma.

