Los cinco mil hermanos, aproximadamente, que tiene la Hermandad de San Bernardo, están de enhorabuena. El arzobispo de Sevilla, monseñor Juan José Asenjo, bendecirá la nueva casa hermandad de esta corporación. Un proyecto ambicioso que se ha hecho realidad en un tiempo récord.
Situada en el solar de la antigua nave parroquial, que durante tantos años sirvió precisamente como casa hermandad, la nueva edificación consta de dos plantas, además de un amplio sótano destinado a almacén y una no menos amplia azotea, desde la que se divisa el barrio y que ofrece una visión completamente diferente de una de las fachadas de la parroquia.
Pero, sobre todo, en este edificio destaca la funcionalidad y, por encima de todo, la seguridad. Antonio Rodríguez Hidalgo, hermano mayor, señala que «teníamos muy claro que, después de tantos años haciendo la vida de hermandad en la nave parroquial, con todo diáfano, había que dotar a la casa hermandad del mismo espíritu».
Es por eso que las distintas plantas del edificio tienen en común un amplio patio central, coronado por una montera de cristal que hace que la luz entre de forma natural. El citado patio central sirve para distribuir tanto en la planta baja como en la superior las distintas estancias. En la de abajo, dos grandes salas multiusos tienen puertas correderas para así ampliar aún más el patio, si fuese menester.
Pero en esta planta se sitúa, quizá, la zona que más anhelaban la junta de gobierno y los propios hermanos. Justo a la izquierda, nada más acceder al interior, se encuentra la que será la gran sala de exposiciones. En el centro de la misma irá ubicado, de forma permanente, el paso del Cristo de la Salud, completamente montado. Rodeándolo, amplias y altas vitrinas en las que se expondrá, desmontado, el palio de María Santísima del Refugio: el frontal y los laterales de los respiraderos, la candelería de plata, el techo de palio... y el manto. Esta gran habitación, «forrada» completamente de hormigón, contiene vitrinas ignífugas, que además mantienen una temperatura constante para la conservación de los enseres.
Esta sala tiene su continuación en la planta alta, ya que desde ella se podrá contemplar la parte baja de la zona de exposición, a la par que también exponen las insignias de la corporación, sayas de la Virgen y objetos de su ajuar. Asimismo se sitúan en la sala mesas para exponer documentos históricos de la Hermandad de San Bernardo. En esta planta alta se distribuyen los despachos del hermano mayor y los de secretaría y mayordomía. Y un archivo que, además de guarda los documentos de la corporación, servirá de lugar de consulta e investigación para todos aquellos que lo deseen.
Por lo que respecta al sótano, cuenta con un montacargas para poder trasladar enseres -ya se encuentran allí los cientos de cajas con los cirios para la próxima estación de penitencia-, y en el mismo se realizarán los trabajos de priostía. Igualmente, y dado el gran espacio que se posee, estará a disposición de aquellas otras hermandades que deseen guardar pasos y enseres.
En total, cerca de 1.500 metros cuadrados que se distribuyen en las citadas plantas. Fue en noviembre de 2008 cuando se colocó la primera piedra y lo que parecía una entelequia, el proyecto realizado por el arquitecto Francisco Gutiérrez Carrasquilla, la empresa Andobras S.A. lo ha ejecutado en un tiempo considerado como récord. El presupuesto, para echarse a temblar: algo más de 1.200.000 euros al que, por fortuna, está haciendo frente la corporación.