
Firma en Granada del protocolo para poner en marcha el proyecto de las vacunas, el pasado mes de junio
Martes
, 16-02-10
La ruptura de las negociaciones entre Laboratorios Rovi y la multinacional Novavax para instalar en Granada una planta de vacunas contra la gripe estacional y la gripe A hace peligrar un proyecto que fue definido por el presidente andaluz, José Antonio Griñán, como ejemplo de la nueva economía sostenible y que debía situar a España «a la vanguardia del I+D+i».
El consejero delegado de la sociedad farmacéutica, Juan López Belmonte, aseguró ayer que la ruptura de Rovi con su socio tecnológico no afectará al proyecto, aunque admitió que su empresa busca otro socio para sacarlo adelante.
Belmonte realizó el anuncio en el foro del diario Ideal, donde también intervino la ministra de Ciencia e Innovación, Carmen Garmendia. El Gobierno apuesta económicamente por este proyecto, como acreditó la presencia de la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, en la firma del protocolo para acometer la instalación que tuvo lugar el año pasado. El Gobierno tenía previsto aportar 25 millones de euros al proyecto, mientras que la Junta de Andalucía comprometió 12 millones de euros.
Las previsiones apuntaban que en 2012 la planta granadina fabricaría seis millones de dosis para abastecer el mercado español, así como al de países iberoamericanos y africanos, un objetivo que ahora queda en entredicho. Para cumplirlas es preciso, según admitió Belmonte, que se a corten los tiempos al objeto de que no se produzcan retrasos en la fabricación.
La vacuna contra la gripe engrosará el catálogo de sustancias desarrolladas por Rovi en su planta de Granada, en cuyos 4.822 metros cuadrados se fabrica ahora el principio activo necesario para los productos basadas en bemiparina, utilizada para prevenir trombosis. El nuevo complejo del laboratorio, inaugurado por los Reyes el año pasado, permite la producción de 1.200 kilos, que se exportan a cerca de 40 países.

