POR R. A.
CÓRDOBA. Las aguas volvieron a su cauce. Los médicos, tan amigos. El Círculo de la Amistad en estado puro después de unos meses de invectivas y alguna palabra gruesa. El vestíbulo de la noble institución de la calle Alfonso XIII daba la pista de que la concordia había llegado, porque en él se dejaba ver Carmen Rojas, la primera mujer que aspiró, este diciembre, a la presidencia de la entidad colegial y que perdió contra la candidatura oficialista, la de Cesáreo García Poyatos, segundo heredero del trono de Jesús Aguirre después de la renuncia, a comienzos de este otoño, de Serafín Romero. Ambos estuvieron en salón Liceo para arropar al nuevo timonel del bisturí.
Aunque menos concurrida que la toma de posesión de Serafín Romero en 2007, Cesáreo García Poyatos no se pudo quejar de estar desarropado en su día grande. Más de 250 personas se dieron cita en el Círculo para escuchar su discurso de investidura. De uno y otro lado. No faltó la representación sindical, encabezada por el presidente del Sindicato Médico, Manuel Molina, y dos directivos más de la organización, Pilar Bartolomé y José Luis Navas. La Administración sanitaria estuvo bien representada por la delegada de Salud, María Isabel Baena; el director del Hospital Reina Sofía, José Manuel Aranda; y el director del Distrito Córdoba, Luciano Barrios.
La Universidad estuvo personificada por el rector, José Manuel Roldán Nogueras, y por el catedrático emérito Rafael Martínez Sierra, mientras que la presencia más visible de otros colegios profesionales fue la de Fernando Grande, presidente del de Farmacéuticos. El PP fue el partido político con más representación, ya que acudieron al acto las concejalas Carmen Sousa, Rosario Alarcón y Ana Tamayo. No se vio por la sala a Rafael Blanco, portavoz del PSOE, médico de profesión.
