Jueves
, 25-02-10
«Las inundaciones existen porque los ríos buscan su cauce ordinario. En España y en todo el mundo se ocupan las llanuras de inundación y pueden pasar quince o veinte años y no sucede nada. Y de pronto se pone a llover y dice aquí estoy yo y esto es mío», asegura el director técnico de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Juan Saura.
En este sentido, sostiene que salvo que el hombre aprenda la lección y se apresure a levantar, como en el caso de Sevilla, unas barreras, unas infraestructuras que protegen los terrenos inundables, «el centro de la ciudad, como es la Campana, la calle Sierpes o la Alameda de Hércules estaría bajo las aguas». Sin embargo, en las zonas rurales y en el campo abierto no existe la protección. «Las inundaciones -asegura- no se producen porque se abran los embalses, sino porque los ríos necesitan sus llanuras de expansión que han sido ocupadas».


