Monteseirín ayer, tras la tensa reunión con sus concejales. NIEVES SANZ
Y Zoido se ofrece a «coger el timón» porque «ya funcionamos como un gobierno»
El portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, se ofreció a «coger el timón» para no «entregar el gobierno a IU» ante un PSOE «pasivo». «Hemos pasado de ser el grupo de concejales que más pensaba en Sevilla a ser los únicos», explicó. Según el portavoz del PP, «ahora la gente percibe que ni siquiera hay gobierno» y «los concejales de PSOE e IU ya ni siquiera ven el poder sino un estado de provisionalidad». Zoido aseguró que «Sevilla tiene un vacío, hay un alcalde que no sigue, que está en situación de interinidad y con carta de despido y un equipo parado a la espera de qué pasa con ellos». Así que, teniendo en cuenta que Sevilla «no puede estar un año parada», Zoido aseguró que «en lo que queda de mandato vamos a funcionar como si fuéramos el gobierno, marcando el camino a seguir a los concejales desganados y descabezados. Siempre trabajamos con mente de gobierno, ahora funcionamos como un gobierno».
El portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, se ofreció a «coger el timón» para no «entregar el gobierno a IU» ante un PSOE «pasivo». «Hemos pasado de ser el grupo de concejales que más pensaba en Sevilla a ser los únicos», explicó. Según el portavoz del PP, «ahora la gente percibe que ni siquiera hay gobierno» y «los concejales de PSOE e IU ya ni siquiera ven el poder sino un estado de provisionalidad». Zoido aseguró que «Sevilla tiene un vacío, hay un alcalde que no sigue, que está en situación de interinidad y con carta de despido y un equipo parado a la espera de qué pasa con ellos». Así que, teniendo en cuenta que Sevilla «no puede estar un año parada», Zoido aseguró que «en lo que queda de mandato vamos a funcionar como si fuéramos el gobierno, marcando el camino a seguir a los concejales desganados y descabezados. Siempre trabajamos con mente de gobierno, ahora funcionamos como un gobierno».
Actualizado
Martes
, 09-03-10 a las 17
:
57
El Ayuntamiento va a ser durante los próximos días un escenario de arenas movedizas. La crisis en el grupo socialista municipal es una evidencia que los concejales del partido ya siquiera intentan disimular. Ayer el alcalde convocó a los suyos a primera hora de la mañana supuestamente para contarles lo que ya todo el mundo sabía. Que no será el candidato en las próximas elecciones locales. Pero sus propios compañeros de Gobierno querían saber más. Y a la portavoz, Maribel Montaño, se le escapó el dato ante una pregunta muy concreta de los periodistas: ¿Monteseirín les ha dicho que su intención es marcharse en breve? Respuesta: «Eso es lo que ha hecho hoy en la reunión de grupo, pero la explicación se la ha dado a los dirigentes del partido». Después la delegada socialista trató de enmendarse: «Bueno, el alcalde no ha decidido aún nada». Pero la cosa ya tenía poco arreglo. Sobre todo porque el propio alcalde certificó su postura poco después echando mano a las armas que su vasta experiencia política le ha proporcionado. Su silencio fue muy elocuente. Se le preguntó si agotará el mandato en al menos seis ocasiones. Y nunca dijo que sí. Esquivó la respuesta como pudo para dar sentido al viejo refrán. A buen entendedor, pocas palabras bastan. Alfredo, ¿va usted a agotar el mandato, sí o no? «Yo voy a poner de manifiesto cuál es mi opinión al respecto, pero la decisión le corresponde al partido, aunque espero que la mía sea tenida en cuenta dado el conocimiento que tengo de la ciudad». El partido tiene una consigna clara que ya ha hecho pública. Griñán, que en apenas una semana será oficialmente el líder orgánico socialista en Andalucía, insiste en que Monteseirín debe «agotar el mandato». Y le secundan el secretario provincial, José Antonio Viera, y hasta el presidente de la Diputación, Fernando Rodríguez Villalobos.
Sin embargo, Monteseirín sigue esperando que su opinión sea tenida en cuenta. Blanco y en botella. Su opinión no coincide con la del partido. Se quiere marchar cuanto antes y además, según confirman fuentes socialistas, quiere asegurar la continuidad de su proyecto cediendoel relevo como candidato a Alfonso Rodríguez Gómez de Celis.
El pulso, por tanto, es claro. De hecho, el alcalde sigue echando un órdago al presidente de la Junta. Griñán quiere que termine el mandato y él está empeñado en abandonar el barco cuanto antes, para lo que incluso recuerda su condición de funcionario. Y es que Monteseirín no ha encajado bien que la noticia de su adiós se hiciera pública a través de un teletipo justo el día después de que el Tribunal Supremo ratificara la condena a su asesor José Marín por el caso de las facturas falsas de La Macarena. Y no lo esconde: «Quizás en tiempo y forma podíamos haberlo hecho bastante mejor. Yo he guardado discreción porque las estrategias se aplican, no se cuentan, y quizás el momento y el modo...». El mensaje a Griñán es diáfano. El alcalde se duele de que se haya publicado la decisión ahora porque asegura que la carta que envió a todos los medios «está redactada desde hace tres meses, mi renuncia no tiene nada que ver con ninguna coyuntura». La alusión a la sentencia del caso Macarena no admite duda. Y el hecho de que Monteseirín quiere irse ya, aún menos. Todo depende de que Griñán acepte a Celis como candidato. Algo que parece que no va a ocurrir. El propio alcalde ya ha puesto un plazo: «La decisión final se tomará después del congreso provincial» de la semana que viene. Si el PSOE no acepta a Celis como candidato en los próximos días, Monteseirín se irá de inmediato y provocará el siguiente escenario. Rosamar Prieto será la alcaldesa y Juan Espadas comenzará a perfilarse para la candidatura. Habrá, por tanto, un poder fáctico fuera del Ayuntamiento y una alcaldesa dentro, algo que el sector crítico del PSOE, con Monteseirín al frente, considera una estrategia de fracaso.
El alcalde lo tiene todo atado. Si Griñán no acepta a su candidato, se irá sin mirar atrás. «No sé si es creíble, pero yo llegué a la política pensando que era de paso, y me gustaría seguir vinculado a ella, pero si no es así, tengo un puesto de funcionario». Pocas veces ha enviado Monteseirín mensajes tan directos a sus opositores dentro del partido socialista. Pero hasta sus prosélitos sostienen que esta forma de apadrinar a Gómez de Celis puede tener el efecto contrario. Griñán tiene un buen concepto de él, pero parece no estar dispuesto a aceptar ninguna imposición del alcalde. Y Celis también tiene las ideas claras: sólo se quedará como alcalde interino si se le elige como candidato para 2011. En caso contrario, mantendrá su cargo actual y el año que viene se buscará las habichuelas.
Así que el escenario es salvaje. Porque, por si fuera poco, el sector oficialista, adscrito a las consignas de José Antonio Viera, se encargó de filtrar ayer que el alcalde se puede ir cuando le dé la gana, mientras que los que apoyan a Monteseirín ya lanzan veladas amenazas a sus contrincantes: cuidado con el candidato que se elige porque nosotros manejamos a la militancia en Sevilla. Es más, un socialista con peso específico en la facción pro alcalde no dudó en emitir una sentencia concluyente: «Con esta actitud, le estamos poniendo en bandeja la mayoría absoluta al PP». Como dijo Monteseirín, «el momento y el modo...». El PSOE de Sevilla no pasa por su mejor momento ni encuentra el modo de tapar su crisis. Y la ciudad no puede esperar.




