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¿Y Sevilla?

Con este laberinto de estrategias, de tiempos, de palabras y silencios precavidos, de dejar para mañana lo que no puedes dimitir hoy... en el que tantos negocian su futuro «profesional» en la transición del partido demuestra el ínfimo respeto que los socialistas tienen por la ciudadanía. Todo está a la expectativa de que el partido quite y ponga, administre su poder. Andalucía y Sevilla pueden esperar. ¿Les extraña después de quitar a un presidente y a un alcalde?
ADRIANO
Publicado Martes , 09-03-10 a las 07 : 00
El desgobierno pululaba ayer por los pasillos del Ayuntamiento de manera flagrante. Carreras, versiones opuestas de quienes hasta ahora han sido amigos inseparables, insultos y gritos iban y venían por las dependencias municipales sin que nadie lograra poner orden al desbarajuste. Todo se desató a partir de las diez y media de la mañana. A esa hora finalizó la reunión que Monteseirín mantuvo con su grupo municipal para informar sobre su futuro inmediato en el Gobierno. Alfonso Rodríguez Gómez de Celis salió en primer lugar. Y al ser sometido a la presión de los micrófonos respondió que los socialistas estaban preparando un comunicado oficial. Justo después salieron Rosamar Prieto, delegada de Fiestas Mayores que se postula como alcaldesa interina hasta 2011, junto con Alfonso Mir. Pero no se detuvieron ante la maraña de cámaras. Tal vez por si les preguntaban por el asunto de la caseta de la Feria. Y entonces dio la cara Maribel Montaño, que como portavoz del Gobierno que es no tuvo más remedio que atender a los medios, aunque lo hiciera de puntillas y esquivando el bulto. No obstante, Montaño desveló que quienes iban a informar del contenido de la reunión serían los concejales Joaquín Díaz y Fran Fernández. Un representante del sector oficialista (también llamado vierista) y otro del sector oficialista (el de los seguidores de Monteseirín). Es decir, el Gobierno había pactado que las explicaciones las dieran miembros de las dos facciones socialistas para que ambos pudieran hacerse un marcaje férreo. Pero ese dato no podía hacerse público, un detalle que alguien se olvidó de explicar a Maribel Montaño, quien pensaba que incluso sus dos compañeros iban a hacer declaraciones públicas cuando lo pactado era que elaboraran el comunicado mencionado por Celis de manera conjunta.
En medio de esta confusión, Joaquín Díaz salió de la sala junto con otros concejales vieristas, como Troncoso o Moriña. Entonces los medios invadieron su espacio para acorralarlo, algo que no entendió porque en teoría los periodistas ya sabían que se iba a hacer un comunicado. «Es que Montaño nos ha dicho que iban a hablar usted y Fran Fernández», le comentó un compañero de Canal Sur. Y ahí se desató la polémica. Alberto Moriña montó en cólera y, con visibles aspavientos, exclamó por las escaleras y ante las cámaras: «¡Esta tía está zumbada!».
Después Montaño pidió disculpas a los medios por haber señalado a los autores del comunicado y explicó que «tengo un enorme respeto a Moriña, con quien tengo gran afinidad personal que es fruto del trabajo conjunto que hemos hecho en Triana». Moriña, por su parte, pidió disculpas a su compañera públicamente: «Me he puesto nervioso ante la situación y se me ha escapado eso, pero no tengo nada contra ella. Lo que ha ocurrido es que me parecía injusto que se sometiera a Joaquín Díaz a esa situación y he perdido las formas».
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