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Se destapa otra zanja de 80 metros tras la casa de Rocío
Antonio del Castillo, padre de Marta, y su cuñado, Javier Casanueva, siguiendo de cerca la búsqueda en la zona de Caño Ronco de Camas. DÍAZ JAPÓN
Descartando opciones

De vuelta a la zona de Caño Ronco, donde ya se realizó una búsqueda anterior el pasado mes de septiembre y el propio abuelo de Marta del Castillo llevó a cabo la semana pasada, por su cuenta, la apertura de unos 100 metros cuadrados de tierra a unos 800 metros del lugar donde se busca ahora, la Policía Nacional quiere descartar cualquier indicio que les haga pensar que el cuerpo se puede encontrar en la zona y no deja pasar ninguna pista. En el caso de ayer, se volvió a buscar en el pozo que hay en la parte trasera de la casa de la menor en el que ya se había investigado en una diligencia anterior. Sin embargo, en la mañana de ayer, según indicaron unos vecinos a la Policía, el candado de seguridad que habitualmente previene de una posible caída al pozo amanecía abierto. Por ello, en el rastreo que se desarrolló ayer no se dejó pasar este posible indicio y se escudriñó el foso, aunque sin fruto alguno. Simplemente otro descarte más.
Actualizado Miércoles , 10-03-10 a las 09 : 51
Cuarta búsqueda oficial de Marta del Castillo. Primero fue en el río Guadalquivir, después en el vertedero de Alcalá de Guadaíra, posteriormente el dispositivo se trasladó a la zona de Caño Ronco en Camas, y ayer la Policía Nacional comenzó de nuevo a buscar tras la casa de la que fuera novia de Miguel Carcaño, por orden de la Audiencia Provincial a petición de la familia.
Más de un año después de la desaparición de Marta del Castillo, la familia no pierde la esperanza en encontrar su cuerpo, y éste «es uno de los últimos cartuchos», explicaba ayer el abuelo de la menor, José Antonio Casanueva, que como siempre, y a pesar de sus 73 años, está al pie del cañón para remover cielo y tierra en la búsqueda de su nieta. Confesaba que en la pasada madrugada, previa a esta nueva búsqueda, toda la familia estaba mucho más nerviosa que de costumbre, sin dormir, y tomando infusiones que les pudiese tranquilizar.
Casanueva aseguraba que el propio padre de Marta, Antonio del Castillo, estaba «hecho un flan» en la mañana de ayer. La situación supera a todos y ahora el padre de la menor incluso va a tener que recurrir a tratamiento psiquiátrico, como afirmaba el abuelo.
Pero allí estaba junto a su cuñado, Javier Casanueva, observando milímetro a milímetro el trabajo desarrollado por las dos máquinas excavadoras que ayer despejaban de tierra por un lado y otro el tubo que se instaló en la zona en fechas cercanas a la desaparición de Marta.
Las lluvias dieron una tregua en el día de ayer —lució el sol durante toda la jornada— y las máquinas empezaron a abrir una nueva zanja de forma muy minuciosa mientras que la Policía Judicial y Científica estaba pendientes de todo cuanto se extraía. En la zona se estableció un cordón policial que impedía el paso en las cercanías de la investigación tanto a los medios de comunicación como a los muchos curiosos que se acercaban, que tenían que observar desde la parte alta de Caño Ronco.
En total, son 80 metros de longitud los que se van a descubrir, con unos tres metros de profundidad. Ayer se trabajó de forma intensa y está previsto que en el día de hoy, si el tiempo lo permite, concluya la búsqueda en la zona, según indicó Ana Cambón, portavoz de la Policía Nacional.
José Antonio Casanueva se encuentra «satisfecho» porque se va a buscar exactamente donde ellos han solicitado, aferrándose a una de las declaraciones de Rocío, en la que afirmaba que Miguel, el asesino confeso, le había manifestado que el cuerpo lo había arrojado tras su casa. Esta es la esperanza que mantiene Casanueva, aunque repite de forma constante que «mienten más que hablan», en clara referencia a las cambiantes confesiones que realizan los interrogados y por las que ya se han realizado numerosas investigaciones sin resultado.
Si en el día de hoy concluyesen los trabajos sin que se haya encontrado el cuerpo y ni tan siquiera una pista, el abuelo de Marta indica que no sabría por dónde buscar, después de haber descartado también otra zona que se encuentra a unos 800 metros de la casa de Rocío, que desmenuzó la semana pasada por indicación de una vidente, un zahorí y aferrándose a otra de las declaraciones de la menor. Por ello, asume que habría que esperar a las declaraciones del próximo viernes, cuando los cuatro imputados del caso —Miguel Carcaño, su hermano Javier, la novia de éste, María, y Samuel— se presentarán ante el juez instructor, Francisco de Asís Molina, que los mandó llamar para la audiencia preliminar. El abuelo de Marta espera que en el caso de que la búsqueda en marcha no sea fructífera, el viernes se quede «algún cabo suelto» en las declaraciones que puedan poner en la pista del lugar donde se encuentre el cuerpo de la joven.
Porque para el abuelo, el arrepentimiento no es una posibilidad por la «frialdad» con la que se está produciendo todo, aunque tampoco descarta la confesión desencadenante de un tercero.
Mientras tanto, en el día de hoy se van a agotar todas las posibilidades en la zona de Caño Ronco con el inicio de la búsqueda a las 8.30 horas de la mañana.
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