Publicado
Miércoles
, 10-03-10 a las 07
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La maraña de la red de Metro está llena de hilos enredados. Veamos algunos.
Retrasos. El 9 de octubre de 2007 la Consejería de Obras Públicas y Transportes adjudicó la redacción de los proyectos constructivos a tres empresas por un importe total cercano a los 17 millones de euros. Tenían un plazo para la realización de esos trabajos de 24 meses,que se ha cumplido, como recordó ayer el PP, con creces sin que no haya salido a la luz más detalle de esos trazados que los relativos a un tramo de la línea 3, marcada como prioritario, y ni siquiera con precisión.
Consenso. La consejera de Obras Públicas, Rosa Aguilar, señaló que las obras se iniciarán buscando el consenso con vecinos y ayuntamientos para evitar problemas como los cambios en el proyecto de la Línea 1 a su paso por Montequinto que siguen a la expectativa. Junta y Ayuntamiento aseguran mantener contactos para despejar diferencias sobre las futuras líneas, pero de esas reuniones sólo salió a luz la definición de un tramo de la Línea 3 como prioritario, el que va desde el Prado hasta Pino Montano, y las diferencias sobre qué parte del Metro será en superficie y cuál será en subterráneo, que siguen sin definirse.
Previsión. Los problemas surgidos por la indefinición del proyecto de la Línea 1, que implicó importantes modificaciones en el trazado definitivo, ha sido esgrimida por la Junta en varias ocasiones para explicar la lentitud con la que se dan nuevos pasos en el avance de la red de Metro. De momento, en el caso del tramo de la Línea 3 declarado prioritario, la empresa adjudicataria realizó en su día prospecciones arqueológicas para la redacción del proyecto constructivo, pero la consejera de Obras Públicas Rosa Aguilar estimó que, ante la posibilidad de que se encontraran restos históricos de importancia, era necesario hacer unas nuevas catas.
Tramitación administrativa. Las citadas catas no se han iniciado hasta hace unos días y han tenido que espera a contar con la autorización por una parte del Ayuntamiento, ya que afectan al tránsito de vehículos por la Ronda Histórica, y por otra de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura cuyos arqueólogos debían emitir su visto bueno. De momento, hay que esperar a que se estudie lo que se halle en dichas catas y, si fueran de importancia, se modificaría de nuevo el proyecto. lo que implicaría otro parón.
Plazos. Hace semanas la consejera de Obras Públicas, aseguró que los trabajos de este tramo de la línea 3 se iniciarían a lo largo de este año, pero eso implica que esta primavera tiene que sacarse a exposición pública el proyecto y someterlo en alegaciones para sacarlo a licitación a principios de otoño y adjudicarlos antes de que termine 2010. Los plazos son tan ajustados que parece difícil que este año podamos ver de verdad el inicio de la obra de una nueva línea de Metro.
Dinero. Si a todas estas «cuestiones administrativas» en un sólo tramo de una línea se suman las dificultades de sacar adelante un proyecto de la cuantía de éstos en un escenario de grave crisis económica y cuando el propio presidente de la Junta ya ha anunciado que la prioridad en infraestructuras será reparar los daños del temporal, el enredo de la red de Metro parece enmarañarse.
Elecciones. La celebración el próximo año de las elecciones municipales, y con la que el propio Griñán ha denominado «batalla por Sevilla» de por medio, puede ser un acicate para el inicio de las obra o hacer que el Metro se convierta de nuevo en eje de una campaña y quien sabe si no, de nuevo, en su víctima.


