
Antonio Rodrigo Torrijos, portavoz de IU. NIEVES SANZ
Publicado
Jueves
, 25-03-10 a las 07
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El Gobierno municipal no está dispuesto a disipar el escándalo de las subvenciones a Cuba, Colombia y Nicaragua, donde a una semana de la finalización del plazo de ejecución de los proyectos de cooperación subvencionados se pone en duda la aportación del Ayuntamiento de Sevilla. Los casos del incinerador de La Habana, que en la isla aseguran que pagaron ellos, el de ayuda al municipio colombiano de Viotá, donde los campesinos aseguran no saber nada, y del Injuve de Nicaragua, cuyo director reniega de la existencia de una donación sevillana, siguen sin tener explicación por parte de los responsables. El portavoz de IU, Antonio Rodrigo Torrijos, que fue quien otorgó los 990.000 euros destinados a estos proyectos de cooperación, se negó ayer a atender a este periódico cuando se inquirió de él una explicación. «De ese tema no va a hablar», se aclaró desde su departamento de comunicación.
La misma consigna dio el grupo socialista. El alcalde había anunciado una comparecencia junto con la delegada de Cooperación, Cristina Galán, para informar del resultado de una reunión que tuvo ayer en el Ayuntamiento con la Asociación Cien Ciudades por la Paz. Pero finalmente eludió hacer declaraciones. Lo mismo hizo Galán, que, como ya había hecho Monteseirín, se lavó las manos con respecto a este asunto.
De toda la corporación municipal sólo habló la oposición. El concejal del PP Beltrán Pérez aseguró que «este tema de la Fundación DeSevilla es un escándalo, como ya avisamos, y seguirá dando de qué hablar porque IU la está utilizando para desviar dinero de los sevillanos a organizaciones afines. La Fundación forma parte de una enorme red de clientelismo». Pero ante esta denuncia, Monteseirín no sabe y Torrijos no contesta.


