Antonio Rodrigo Torrijos, ayer a su salida de Mercasevilla. KAKO RANGEL
Actualizado
Viernes
, 26-03-10 a las 12
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El silencio que ha guardado esta semana Antonio Rodrigo Torrijos con respecto al escándalo de las ayudas de cooperación directa que él aprobó para organizaciones comunistas del continente americano ya tiene una explicación. El primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Sevilla, que liberó los polémicos 990.000 euros para que la Fundación DeSevilla coordinara la ejecución de los proyectos, estaba preparando una propuesta para salir de este atolladero ante la Junga de Gobierno municipal que se celebró ayer. Y el grupo municipal socialista le volvió a dar la venia. Torrijos solicitó la modificación del convenio en varios apartados, entre los cuales destaca el siguiente añadido: «Plazo de ejecución de los proyectos: desde el 30 de diciembre de 2009 hasta el 30 de diciembre de 2010». Es decir, el portavoz de IU ha vuelto a pedir una prórroga, esta vez de nueve meses, para poder justificar las ayudas, lo que demuestra que las dudas generadas en los lugares donde tenía que recibirse la subvención son más que fundadas. El plazo de ejecución de los proyectos —motocicletas para el Injuve de Nicaragua, un incinerador para La Habana o un programa de fortalecimiento social de varias familias en Viotá, Colombia, entre otros— finalizaba, según el convenio original, en septiembre de 2009. A partir de ese momento, la Delegación de Relaciones Institucionales que dirige Torrijos tenía que demostrar que el dinero municipal se había destinado a las acciones recogidas en el contrato. Pero el seguimiento que ABC hizo en los lugares de destino demostró que nadie conocía la existencia de estas ayudas, de manera que IU tuvo que solicitar una prórroga de seis meses. Ésta finalizaba el 31 de este mes. Pero de nuevo este periódico ha podido confirmar con los supuestos beneficiarios del dinero sevillano que no han recibido nada o que dicha subvención ha sido realizada por otros organismos, no por la Fundación DeSevilla. Por eso ayer Torrijos no tuvo más remedio que llevar a la Junta de Gobierno la propuesta de una nueva ampliación del plazo, esta vez hasta diciembre de 2010.
El grupo municipal socialista accedió una vez más, por lo que IU vuelve a ganar tiempo para reorganizar estas ayudas que el PP considera una trama de «cooperación ideológica», ya que todos los organismos que intermedian en la ejecución de los proyectos son comunistas. Eso sí, el desbarajuste en la justificación y la constante negativa del interventor a aprobar el gasto han provocado otra modificación llamativa. El total del dinero pasa de 990.000 a 915.035. Este descontrol ya le ha costado 75.000 euros a la «cooperación» de Torrijos.


