En el PSOE sevillano no gusta nada la situación que se puede producir si Alfredo Sánchez Monteseirín abandona la Alcaldía de Sevilla en los próximos días. El protocolo municipal otorgaría el bastón de mando al comunista Antonio Rodrigo Torrijos durante al menos 20 días, ya que hasta que la Junta Electoral no dé el visto bueno a la dimisión del alcalde y se pueda convocar un pleno extraordinario para el nombramiento de su sustituto, regentará la ciudad el primer teniente de alcalde, a la sazón Torrijos. Por ello, los cargos socialistas han empezado a promover una operación que evite esta situación. Una operación sencilla de ejecutar, pero difícil de explicar. La jugada sería la siguiente. Antes de dimitir, el alcalde tendría que quitarle la primera tenencia a Torrijos y otorgársela a su más que probable sustituta, Rosamar Prieto. De esta manera, ésta sería alcaldesa en funciones durante 20 días y después pasaría a ser alcaldesa de pleno derecho. Entonces se le devolvería a Torrijos la primera tenencia. La propuesta ya está en la mesa. Problema: el portavoz comunista no está dispuesto a ceder si no obtiene ganancias.
