Valoración:
Denuncian que la mayoría de las obras que se pagan con dinero público se adjudican «a dedo»
En el centro, Ángel Díaz del Río, flanqueado por dos miembros de la directiva del colegio en la rueda de prensa de ayer. DÍAZ JAPÓN
Dedocracia

La democracia ha degenerado en dedocracia. Se eligen los cargos de las administraciones al digital modo, hay concejales llamados dediles que no pasan por las urnas y el poder se sostiene por el amiguismo vía contratación a dedo. Diagnóstico: Régimen.
ADRIANO
PRINCIPALES DEMANDAS

Los arquitectos sevillanos reivindican:
-Que la contratación favorezca la participación, igualdad y transparencia.
-Que se primen las ideas y no sólo la oferta económica, y que se suprima la subasta de honorarios.
-Que las propuestas que se presenten a las licitaciones sean evaluadas por personas con competencia y capacitación técnica suficiente.
-Que los plazos para la presentación sean adecuados al encargo.
-Que no se fraccionen los contratos para así poder manipular las adjudicaciones.
-Que la documentación técnica sea la estrictamente necesaria.
-Que se facilite la participación de los arquitectos más jóvenes.
Actualizado Miércoles , 07-04-10 a las 12 : 17
Ante los incumplimientos reiterados de la Ley 30/2007 de Contratos del Sector Público y la inoperancia de las resoluciones judiciales que les da la razón a los arquitectos «cuando la obra ya está terminada», el Colegio sevillano que aglutina a estos profesionales, denunció ayer en rueda de prensa, para conocimiento de la opinión pública, que en la gestión de los concursos para hacer una obra pública, la Administración adjudica los proyectos de forma dirigida e interesada, o lo que es lo mismo, «a dedo».
El decano del Colegio de Arquitectos de Sevilla, Ángel Díaz del Río, dijo ayer que entre 2005 y 2009 se ha hecho un seguimiento continuo de las licitaciones de entidades públicas de la provincia de Sevilla que afectan a los arquitectos y el resultado ha sido la presentación de 86 recursos de los que fueron estimados 24. De los 62 desestimados, 37 lo fueron por silencio administrativo, o sea, «que ni siquiera se molestaron en contestar». De esos 86 recursos, 48 han sido ante ayuntamientos y entidades; 23, ante la Junta de Andalucía y entidades afines y 15 ante otros organismos públicos como universidades o fundaciones.
Agotada la vía administrativa, y después de cientos de personaciones que algunas veces han sido positivas, los arquitectos se han ido a los tribunales de lo contencioso administrativo. Pero en sede judicial tampoco se logra nada. Por una parte, porque los procedimientos duran años; y, por la otra, porque, cuando le dan la razón a los arquitectos ya se han construidos los edificios o se han puesto en aplicación planes de ordenación judicialmente condenados.
Además, los arquitectos nunca han pedido la ejecución de la sentencia en contra del interés público y las suspensiones cautelares de los jueces son pocas y, cuando suceden, ha habido casos de que «la obra ya estaba terminada».
En la actualidad el Colegio tiene 10 ó 12 contenciosos en marcha, si bien el decano no precisó los que se han puesto en total y los que se han ganado. Tampoco quiso señalar a ningún ayuntamiento en cuestión, obra o plan como ejemplo flagrante de ilegalidad si bien reconoció que «con las entidades municipales se resuelven las cosas pero con la Junta de Andalucía y sus empresas públicas, no hay manera». Tras insistir en que la gran mayoría del dinero público se adjudica «a dedo» Díaz del Río enumeró las irregularidades más frecuentes que se han detectado en los concursos públicos y así citó, entre otras: la aplicación de criterios subjetivos, la contratación conjunta de proyecto y obra, la obligación de concurrir en UTE, la imprecisión de la titulación de los técnicos, la excesiva solvencia de la exigencia técnica, la incorrecta aplicación del procedimiento de urgencia, precio de licitación inferior al de mercado y plazos de presentación y ejecución excesivamente cortos.
Valoración:

Enviar a:

¿qué es esto?


Más noticias sobre...