«A veces es tan numeroso el grupo que no se sabe si es peor intervenir o no intervenir», dice Rosamar Prieto
La botellona sigue existiendo en la Feria aunque lo prohíba la Ley G. LOBATO
Papel mojado
Haber leyes, haylas, el problema es hacerlas cumplir. La Ley antibotellón es papel mojado. Mal van las cosas cuando el Ayuntamiento admite que no puede controlar la botellona, ese hijo díscolo al que nadie mete en verea. La botellona es un problema de seguridad e higiene, pero si hablamos de Feria, además nos estamos jugando los cuartos, ya que mueve 675 millones de euros.
Haber leyes, haylas, el problema es hacerlas cumplir. La Ley antibotellón es papel mojado. Mal van las cosas cuando el Ayuntamiento admite que no puede controlar la botellona, ese hijo díscolo al que nadie mete en verea. La botellona es un problema de seguridad e higiene, pero si hablamos de Feria, además nos estamos jugando los cuartos, ya que mueve 675 millones de euros.
Actualizado
Lunes
, 26-04-10 a las 08
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A pesar de la Ley Antibotellón y de que se ha modificado la ordenanza de la Feria para prohibirla y sancionarla, lo cierto y verdad es que la botellona ha campado a sus anchas por las calles del real, delante de determinadas casetas y curiosamente de la del PSOE.
Es algo que ha saltado a la vista de cualquiera y que ayer reconoció la delegada de Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla, Rosamar Prieto, después incluso de verlo con sus propios ojos, el penúltimo día de la celebración, o sea, el sábado por la noche.
«Ciertamente —declaró la edil socialista— la botellona no se ha instalado en la portada, contraportada y vías de evacuación, como recoge la ordenanza que regula la Feria, pero se ha desplazado a otras zonas y el año que viene tendremos que estar pendientes».
A su juicio, es «muy difícil controlarla» y «habría que empezar por retirar las bolsas que llevan los chavales con las bebidas, aunque esa decisión tendrán que tomarla los técnicos y la Policía».
A fecha de ayer la delegada no tenía constancia de las multas que se habían puesto por contravenir la ordenanza que prohíbe la botellona en la Feria aunque sí confirmó que se habían atendido todas las llamadas de los feriantes de las zonas en que había concentraciones y se había ido a dispersarlas y a retirar las bolsas, como ocurrió el martes por la noche en la calle Ignacio Sánchez Mejías.
«Otras veces —siguió— no se llama y a lo mejor llega un momento en que el grupo es tan numeroso que no se sabe si es peor el remedio que la enfermedad, si intervenir o no intervenir».
Aunque el balance definitivo de la Feria se dará a conocer en los próximos días, Prieto adelante que ha sido «positivo» a pesar de la «crisis, el volcán y la lluvia», que ha hecho descender el número de asistentes al real en esta su 163 edición que ayer acabó.
La crisis económica ha provocado que desciendan en torno a un 40% el número de coches de caballo que han acudido cada día a la Feria de Sevilla, aunque mantienen la licencia los 1.400 matriculados para no perderla pero no han salido a la calle pues, como mínimo, cuesta 6.000 euros.
Ingresos de la Feria
La Feria, que tiene 370.000 bombillas y 1.047 casetas, mueve unos 675 millones de euros, más del doble que la Semana Santa que llega a 280. «Ha sido una Feria agradable en la que no ha habido tanta bulla como en otras ocasiones y en la que la gente ha podido moverse por el recinto con más facilidad», dijo Rosamar Prieto. La delegada agregó que la erupción del volcán islandés Eyjafjalla ha provocado una descenso de vuelos procedentes de Europa y de la llegada de turistas muy potentes económicamente porque ocupan hoteles de cinco estrellas.
Otro factor que ha perjudicado a la Feria han sido las lluvias intermitentes que han caído hasta el viernes, lo que ha retraído a numerosos ciudadanos de fuera de Sevilla y de la capital andaluza.
A pesar de todo ello, los servicios de limpieza municipales han retirado un millón de kilos de basura, una cifra casi igual a la de otros años, y el metro, en su segundo año que presta servicio para la Feria, ha aumentado un 12% el número de viajeros transportados, lo que ha hecho descender a los que se movieron en taxi.
En cuanto a la portada, enfatizó que la de este año marcará «un antes y un después» porque ha sido «espectacular», «no tan típica» y ha estado «expedita», lo que ha beneficiado para dar una buena imagen a los turistas porque acuden a ese lugar al principio de su visita al real.
Por lo que se refiere al traslado de la Feria, la delegada de Fiestas Mayores —que el año que viene será el último que esté al frente de la Feria, pues hay elecciones municipales— descartó cualquier debate «mientras estemos sufriendo esta crisis».

