
ABC Jorge Dubarry y su compañero, José Manuel «Poga», en escena
Una comedia trágica escondida tras un concierto a dos voces, la de Ricky y la de Ricardo, dos artistas con poco talento y menos vergüenza. «Perfectos para la parrilla televisiva», reza el dossier. El dramaturgo e intérprete sevillano Jorge Dubarry se une al ya conocido Javier Berger en co-autoría de «Histeria acústica para dos voces». El malagueño dirige al propio Dubarry y al jerezano José Manuel «Poga» en esta «búsqueda interior» que parte de la «crítica a que cualquiera puede saltar a la fama, sin saber ni tocar ni cantar; sólo con una canción. Hoy día, cualquier puede convertirse en un personaje televisivo», explica Jorge Dubarry. Junto a «Poga», sube al escenario del Teatro Duque-La Imperdible para presentar al respetable este último montaje de su compañía Por Qué Teatro, «un espectáculo sin fecha de caducidad. Ésta es nuestra declaración de intenciones, que el teatro siempre está vivo así que ésta es una obra que se mantendrá siempre fresca, no se quedará antigua, porque los problemas personales siempre interesan».
En una cámara blanca, con escaso atrezzo, el desenfadado Ricky y el elegante Ricardo ofrecen su particular concierto de guitarra y voces al público: «Es un musical a nuestra manera, con flash-back que cuentan la vida de los protagonistas». Con sorpresa final, que dejan a la libre interpretación del espectador, «Histeria acústica para dos voces» nació a partir del monólogo de Dubarry, «Ricky Ricardo». Seis años después, la compañía recupera esa esencia en este nuevo espectáculo para retratar a dos personalidades esquizoides con mucho que contar.
Por otra parte, Teatro de la Abadía estrena mañana viernes la obra «El arte de la comedia» en el Teatro Central. Se trata de una obra de Eduardo de Filippo que dirige Carlos Alfaro con un reparto encabezado por Enric Benavent. En esta obra se juega con los elementos de la realidad y la ficción en la escena. Con esta obra Teatro de la Abadía celebra su quince aniversario, el mismo tiempo que lleva funcionando el Teatro Central. Con una puesta en escena impecable, la obra de Filippo llegará a plantear dudas entre unos personajes que bien podrían ser seres reales.

