Vista aérea del complejo industrial del Campo de Gibraltar (abajo), con el Peñón en la parte superior y el Puerto de Algeciras en la parte inferior derecha. ABC
Empresas de la AGI
Abelló Linde (gas), Abengoa Biodiesel (biocombustibles), Acerinox (acero inoxidable, Air Liquide (gases industriales y medicinales), Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras, APM Terminals (terminal de contenedores), Artenius (PET para envases de plástico), Cepsa Química Guadarranque (poliéster), Cepsa Química Puente Mayorga (LAB para detergentes), Cepsa Refinería (petróleo), CLH (distribución de hidrocarburos) Endesa Central de Ciclo Combinado (energía), Endesa Terminal Los Barrios (logística), EON Central Térmica (energía), EON Central de Ciclo Combinado (energía), Gas Natural, NGS (energía), Repsol YPF (gas), Sociedad Eólica de Andalucía (energía).
Publicado
Sábado
, 15-05-10 a las 19
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La historia de este complejo industrial está estrechamente ligado a la «Roca». Fue una visita de la Reina de Inglaterra a la colonia en 1954 la que provocó la inmediata reacción de Franco, con restricciones paulatinas en la frontera para extinguir en varios años las 15.000 autorizaciones de españoles que trabajaban en el Peñón. Para evitar que la zona se hundiera económicamente (el paro superó el 25%), el Gobierno español decidió declarar el Campo de Gibraltar como «zona preferente de localización industrial». De hecho, las presiones políticas influyeron para que Cepsa, que en 1964 estaba pensando instalarse en Vizcaya, decidiera montar su primera refinería de la península en San Roque.
Ese fue el germen del polo industrial del Campo de Gibraltar, al que en años posteriores se unieron empresas como Petresa (1970), Lubrisur (1972), Acerinox (1973)... La instalación del complejo industrial supuso un fuerte revulsivo social y económico para la comarca, aunque la crisis mundial del petróleo, en esa década de los 70 dificultó mucho el despegue de la zona. Sin embargo, a mitad de los años 80 la zona retomó la expansión de la actividad con la instalación de nuevas empresas, o ampliación de otras.
Ordenación del territorio
El principal punto negro de aquel crecimiento fue la falta de una ordenación territorial como la que ya imperaba en otros países desarrollados de Europa, lo que propició una ocupación desordenada del territorio (especialmente del frente costero) que no facilitó el desarrollo turístico y que seguramente haya perjudicado de manera importante la imagen de la comarca. No en vano, se trata de un complejo de 500 hectáreas de instalaciones industriales que han transformado el paisaje físico de la zona, aunque también lo ha hecho el paisaje social y económico. Hoy en día, los municipios gaditanos de Algeciras, Los Barrios y San Roque son el escenario del principal complejo industrial de Andalucía, con 20 empresas que se agrupan en la Asociación de Grandes Industrias (AGI) del Campo de Gibraltar.
Su recién elegido presidente, Miguel Ángel Calderón, destaca la importancia de este complejo en el conjunto de la economía de la comunidad y recuerda que la AGI supone casi el 20% del total de la producción industrial y energética de Andalucía, concretamente el 19,9%. Estas firmas emplean a unas 10.500 personas, aunque el empleo inducido en la comarca se eleva a los 25.000.
Mala imagen
En una coyuntura como la actual, contar con un complejo que factura cerca de 10.000 millones de euros al año es todo un lujo que muchos municipios andaluces firmarían con los ojos cerrados.
Sin embargo, la imagen negativa que durante años han lanzado determinados colectivos había calado entre los propios responsables de la AGI, que se han mantenido durante años a la defensiva. En los últimos tres años la situación ha empezado a cambiar y las empresas de la comarca han comenzado a hacer valer su peso y ha quitarse algunos complejos que le han impedido reinvindicarse como grandes generadores de riqueza y empleo. Para ello, hace dos años presentaron ante el presidente de la Junta de Andalucía un informe conjunto con las industrias del Polo Químico de Huelva para reclamar mayor apoyo de la Administración andaluza. Aquel toque de atención sirvió, entre otras cosas, para que la Consejería de Medio Ambiente empezara a colaborar con estos complejos industriales en lugar de tratarles como enemigos irreconciliables.
Nueva normativa
En este tiempo, las empresas del Campo de Gibraltar han convertido en su prioridad el estricto cumplimiento de la normativa que ha desarrollado la Junta para la zona. De hecho, las inversiones en mejora de los procesos productivos, ahorro energético, reducción de costes de producción y reducción del impacto ambiental se elevaron en 2008 a 480 millones de euros y el pasado año a más de 300. Sólo a protección del Medio Ambiente, las empresas asociadas a AGI destinaron 56 millones de euros en 2008 y una cifra similar en 2009.
Buena parte de esas inversiones ha ido encaminadas a adaptarse al Plan de Calidad Ambiental del Campo de Gibraltar aprobado por la Junta en el 2006 y que ha permitido rebajar de manera importante los niveles de dióxido de azufre en las emisiones de estas industrias a la atmósfera.
Estudio epidemiológico
Este ha sido el principal caballo de batalla de los grupos ecologistas, que vinculan la «alta contaminación» de la zona con la «tasa de muertes por cáncer». De hecho, la pasada semana estos grupos volvieron a llevar su reclamación al Parlamento Europeo. No osbtante, la Comisión Europea, que participó en el debate, recordó que las industrias de la comarca habían incumplido en el pasado los niveles mínimos de calidad exigidos por la UE «pero en los estudios de 2008 y 2009 sí se han respetado los límites». La propia Consejería de Salud de la Junta, a través de su titular, María Jesús Montero, también ha considerado innecesario realizar nuevos estudios y se ha remitido a los seis estudios epidemiológicos en la comarca, «sin que hasta el momento ninguno de ellos haya establecido una relación directa o de causa-efecto entre la industria y la alta mortandad».
Sin embargo, la imagen negativa de la comarca sigue persistiendo y sus propios habitantes han empezado a movilizarse ante ello. De hecho, desde el pasado año está constituida una plataforma integrada por distintos colectivos (empresarios, sindicatos, universidad, puerto, medios de comunicación...) para hacerle frente.
Junto al turismo de lujo
Pero es sólo uno de los muchos tópicos de la zona. Por ejemplo, el presidente de AGI, Miguel Ángel Calderón quiere romper el tópico de los efectos del complejo industrial sobre el turismo, y recuerda que a menos de 15 kilómetros de las industrias se encuentra uno de los enclaves turísticos más importantes de Europa, como es Sotogrande, con 2.000 hectáreas de campos de golf, hoteles, puerto deportivo, «sin que nadie haya puesto nunca en duda la convivencia entre ambas zonas, la industrial y la de un turismo de lujo de Sotogrande o la cercana Tarifa».
Mayor puerto de España
Por otra parte, su privilegiado enclave y unas importantes inversiones han permitido que esta comarca cuente con el puerto más importante de España y el séptimo de Europa. En 2009 transitaron por Algeciras casi 5 millones de pasajeros y 1,4 millones de vehículos, 203.572 de ellos industriales, así como un tráfico de contenedores de 3.042.759 teus. y casi 70 millones de toneladas de mercancías. A pesar de ello, las instalaciones portuarias suponen sólo un 3% de la actividad de la AGI, dedicada mayoritariamente al sector del petróleo y petroquímica (70%), seguida del acero inoxidable (18%) y la generación de electricidad (9%) que es uno de los sectores que está creciendo ahora.
Tras la crítica situación económica de 2009, que hizo caer más de 10% la producción en las industrias de la comarca, el primer trimestre de 2010 ha devuelto la esperanza a la recuperación, gracias a la reactivación de la demanda exterior a España.
Por ello, sus responsables insisten ante la Junta en su histórica demanda de infraestructuras, especialmente la conexión ferroviaria Bobadilla-Algeciras, que permita un crecimiento sostenible en la zona.

