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La crisis hace más vulnerable a este colectivo, sobre todo a los que tras años en España no han regularizado su situación
El número de inmigrantes que se acogen al retorno voluntario se multiplica
Varias mujeres extranjeras hacen cola para entregar documentación y recibir información en una oficina. EFE
Mujer, separada, sin papeles y en situación de riesgo extremo

La crisis ha hecho aflorar un drama latente, el de las mujeres inmigrantes que después de llevar un tiempo en España no han conseguido regularizar su situación, se han separado de su pareja y/o la crisis ha hecho que no tengan empleo y modo de subsistir. En la mayoría de las ocasiones tienen hijos. Ante estos casos extremos, señalan desde Cruz Roja se suelen extender la aplicación del real decreto por el que se facilita la estancia en centro de acogida a mujeres subsaharianas de los tres años iniciales a los seis. Se trata de mujeres, la mayoría con niños, que están en una situación de precariedad absoluta porque dada su situación tienen muy difícil acceder a un empleo. En la actualidad Cruz Roja tiene en Sevilla dos centros para acoger a estas mujeres, uno en la capital hispalense y otro en Utrera.
Publicado Domingo , 23-05-10 a las 08 : 17
La falta de empleo y las pocas posibilidades de encontrarlo agobian a cualquiera pero si, además, se está lejos de casa y no se encuentra con el apoyo de la familia, se entiende que no sean pocos los emigrantes que llegaron a Sevilla hace unos años en busca de un futuro mejor y ante su sueño roto decidan regresar a su país de origen. Los datos que maneja Cruz Roja Española así lo señalan.
Esta entidad tiene en marcha desde 1992, mucho antes de que el Gobierno central pusiera en marcha una idea similar, un programa de retorno voluntario que se puso en marcha para ayudar a quienes no consiguen sacar adelante sus proyectos dándoles asesoramiento. Desde entonces hasta ahora, subraya Juan Carlos Ruiz, responsable del área de inmigrantes y refugiados de Cruz Roja en Sevilla, esta entidad solía tramitar al año entre 12 y 15 casos, pero la situación económica actual ha hecho que la demanda de este servicio aumente considerablemente. En 2009 el número de demandantes de este servicio rondó los 250, aunque al final sólo se concretaron 78, pero aún así, esa cifra implica que en sólo un año se han quintuplicado las personas que han decidido volver a casa y han dejado en la cuneta sus sueños.
Por origen, y dado que los subsaharianos no se suelen plantear siquiera esa posibilidad dada la delicada situación en la que están los países del África negra, donde el hambre y los conflictos armados se viven, no se ven a través de la televisión —sólo uno de los 78 que se han acogido a esta media es subsahariano—, son más los sudamericanos los que se acogen a esta iniciativa. Y, sobre todo, los naturales de Bolivia, junto con los de Colombia, Ecuador, Perú, Paraguay y Venezuela. En el caso de los bolivianos, Juan Carlos Ruiz apunta como posible razón que en 2007 se implantó la necesidad de contar con un visado para entrar en España, lo que motivó que antes de la entrada en vigor de la medida fueran mucho los que decidieron venir a nuestro país en busca de una nueva vida, al coincidir su llegada con el inicio de la crisis económica su sueño se truncó.
Más peticiones de ayuda
Esta decisión de volver a su país de origen viene a resaltar que el colectivo inmigrante es uno de a los que más fuerte golpea la crisis económica y las dificultades para encontrar un empleo o un modo de subsistencia. En el último año las peticiones de ayuda en dos de las organizaciones gubernamentales que trabajan con inmigrantes, tanto la citada Cruz Roja y Cáritas, se han incrementado, pero sobre todo se han hecho más acuciantes, reclaman ayuda para comer o para pagar la vivienda.
Cruz Roja, que realiza su programa de atención a los inmigrantes, además de con las aportaciones voluntarias con las subvenciones del Gobierno central y de la Junta de Andalucía, atendió en 2009 en Sevilla a unos 3.000 inmigrantes a los que prestó ayuda social, jurídica y atención psicológica. Por su parte, Cáritas que en 2009 atendió a un 30% más demanda de ayuda que en 2008 —año en el que las personas atendidas alcanzaron las 45.304— y de ellas un 35% corresponden a inmigrantes. En esta entidad señalan que en la atención a este colectivo se ha incrementado sobre todo en parroquias de algunos barrios, por ejemplo en Sevilla capital destacan las de la zona norte, donde se localizan muchos colectivos inmigrantes, como San Leandro.
Tanto en una entidad como en otra coinciden en que el desempleo ha afectado mucho más a este colectivo que a los nacionales, sobre todo a los hombres, ya que, muchos trabajaban en la construcción, uno de los sectores más afectados por la crisis. ya que las mujeres aún tienen en el servicio doméstico una salida.
Ambas entidades tienen programas de asesoramiento en la búsqueda de un nuevo empleo, aunque, resaltan desde Cruz Roja, «esto no es una bolsa de trabajo, se trata de acompañarles, en el proceso de búsqueda de empleo». Eso en muchas ocasiones supone asesorarles a la hora de regularizar su situación en España, prestarle apoyo psicológico —muchos, sobre todo los subsaharianos, han sufrido circunstancias excepcionales no ya sólo para salir de su país sino durante el viaje que les condujo a Europa— y en algunos casos introducirlos en programas de formación,
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