
J. M. BRAZO MENA De izquierda a derecha, Ángel Camacho, albacea de Lele; el guitarrista Paco del Gastor; el cantaor José de la Tomasa; el rector de la UNIA, Juan Manuel Suárez Japón; el cantaor Nano de Jerez y la viuda de Rafael Álvarez Colunga
Jueves
, 27-05-10
La segunda jornada del congreso que se está celebrando en Morón de la Frontera en memoria de Rafael Álvarez Colunga, conocido familiarmente como Lele, trató sobre la vertiente flamenca de este polifacético personaje, que fue expuesta en una conferencia sobre «Las relaciones entre flamenco y poder», a cargo del rector de la Universidad Internacional de Andalucía(UNIA), Juan Manuel Suárez Japón.
El amor por el arte flamenco que poseía Álvarez Colunga, -ya lo adelantó el rector de la UNIA en el primer aniversario de la muerte de Lele- «se manifestaba con una actitud alejada del flamencólogo al uso, más cerca por la vía del sentimiento que de la vía de la razón» y destacó dos de las actividades que Colunga impulsó en ese ámbito, como los actos de la exaltación de la saeta o la creación de la Fundación Antonio Mairena.
Cuando Lele fue presidente de la Fundación Mairena, allá por el año 1976, con idea de recuperar la saeta e impedir que cayera en el olvido, organizó junto a un grupo de personas un acto de exaltación de este cante, y trasladaron, por un día, la saeta de los balcones a la iglesia. «Coincidiendo que Rafael también era el presidente de Cruz Roja, cuya banda presentaba todos los años nuevas marchas procesionales, se pensó que ahí tenía cabida el cante, y uniendo los dos conceptos surgió el primer acto de exaltación en la iglesia del Salvador».
En su intervención, Suárez Japón disertó de forma amena sobre lo jondo y destacó que siempre ha existido una relación entre flamenco y poder. «Al principio, en tiempos difíciles, el flamenco dependió del poder económico, de empresarios y señoritos, hasta llegar al momento actual, en el que todo está subvencionado». El ponente añadió que «sería impensable lo que podía pasar si el flamenco se quedara sin las ayudas oficiales».
Sin embargo, Álvarez Colunga, según se destacó en el congreso, no sólo fue promotor de iniciativas flamencas como la mencionada, sino que también ejerció un mecenazgo entre los artistas, haciendo de padrino de muchos de ellos. No en vano, el cantaor José de la Tomasa, como dato curioso, actuó en el primer acto de la saeta en el Salvador, acompañado de Manolo Mairena y Naranjito de Triana, y ha sido constante su participación en esta iniciativa que promovió Colunga.
De esos lazos que Lele mantuvo con los artistas, y la promoción de algunos de ellos, versó la mesa redonda que se celebró ayer en el congreso, moderada por el antropólogo moronense Fernando González-Caballos. En ella, además de José de la Tomasa, intervinieron el cantaor Nano de Jerez y el guitarrista moronense Paco del Gastor, quienes además de narrar sus vivencias con el homenajeado ofrecieron algunas pinceladas de sus mejores cantes.
La jornada de hoy jueves estará centrada en mostrar la faceta de Álvarez Colunga como dirigente empresarial en tres ponencias. La primera, a cargo de la vicerrectora de Estudiantes de la Universidad de Sevilla, María del Rosario Rodríguez, versará sobre el homenajeado «como valor en la élite empresarial hispalense»; la segunda, tratará de las concertaciones sociales que llevó a cabo entre 1997 y 2003 y será presentada por el ex secretario regional de CCOO, Julio Ruiz, mientras que la última exposición sobre «La imagen mediática de Rafael Álvarez Colunga» será desarrollada por los profesores de la Universidad de Sevilla Concha Langa y Ramón Reig.

